La Secretaría de Transporte informó que “no trabaja en esquemas de readecuación tarifaria” y manifestó sus diferencias con la decisión de Macri de aumentar el boleto del subte. “No es ni urgente, ni necesario”, dijo Schiavi.
Una vez más, el gobierno nacional salió a desmentir terminantemente un anuncio hecho a viva voz por el diario Clarín; en esta oportunidad, vinculado a una supuesta suba indiscriminada en el precio del pasaje de los ómnibus y ferrocarriles que operan en la zona metropolitana. “La Secretaría de Transporte no trabaja en esquemas de readecuación tarifaria”, explicó el titular de esa cartera, Juan Pablo Schiavi. Para más precisiones, el funcionario agregó: “Mucho menos se están estudiando aumentos masivos en el transporte público como plantea el diario Clarín”.
En la portada de su edición de ayer, ese matutino había asegurado que el Poder Ejecutivo planeaba “adelantar los aumentos de trenes y colectivos”, en lo que definió como “el ajuste del nuevo año”. Siempre de acuerdo con esa conjetura, “el boleto del colectivo se iría por encima de $ 2 y el mínimo del tren, a $ 1,40”. Se agregaba que el kirchnerismo “tenía previsto aplicar los aumentos a fines de febrero, pero cree que si lo hace ahora atenuará el costo político”. En términos abstractos, una medida de ese tipo supondría un altísimo impacto, tanto por la cantidad de usuarios que utilizan ambos servicios –la mayoría de ellos, trabajadores que van y vuelven de sus empleos– como por su fuerte incidencia en el bolsillo y el humor social. Por lo demás, iría a contramano del criterio diferenciado que durante el mandato de la presidenta Cristina Fernández se viene impulsando en materia de tarifas y subsidios.
En la rotunda desmentida hecha a través de un comunicado difundido ayer, el secretario Schiavi afirmó que “nuevamente Clarín miente haciendo futurología sin ninguna fuente confiable, ya que no hay ningún técnico trabajando en el esquema que plantea”. Sobre las razones que pudieron haber motivado la difusión de estas versiones, el funcionario consideró que fue un intento por “equiparar dos políticas tarifarias diametralmente opuestas, las de la Nación y la de la Ciudad, con el fin de justificar a aquellos a quienes (Clarín) apoya en forma ostentosa”. Abona esa lectura que el diario de Héctor Magnetto haya dicho que el supuesto aumento se comenzó a analizar “después de la suba en el subte”, en referencia al alza del 125% dispuesta por Mauricio Macri.
En uno de sus párrafos, el artículo rechazado por la réplica oficial argüía que “ahora la intención del gobierno sería aprovechar la senda abierta por Macri con el aumento de los subtes e implementar un ajuste generalizado para colectivos y trenes que le permita empezar a reducir los millonarios subsidios que destina al transporte”. De acuerdo con esta suposición, así el kirchnerismo pagaría un menor “costo político” de cara a una sociedad ya domesticada por el tarifazo macrista. Incluso, se arriesgaron posibles porcentajes: “un ajuste que oscila entre el 75% y 82%” para el boleto mínimo en los ómnibus, pero que podría llegar al “118%”; mientras que en el caso de los ferrocarriles, el ticket más barato treparía alrededor de un 75 por ciento. Por último, esta hipotética nueva escala de precios podría regir “antes de la segunda quincena de enero”, según los informantes en estricto off the record de Clarín.
“Nosotros trabajamos para la reasignación de los subsidios, como ya lo hemos dicho y demostrado, a partir de políticas tarifarias que son muy diferentes a las de la Ciudad”, recordó Schiavi, para quien “no es ni urgente, ni necesario, como dice la nota, adecuar las tarifas de trenes y colectivos a la del subterráneo”. Además, aseguró que “ni siquiera consultaron con las áreas de prensa del Ministerio –en referencia al de Planificación Federal, del cual depende su Secretaría– lo que deja en evidencia que su objetivo no fue informar sino ser funcional a sus aliados.” Marcando estas mismas diferencias entre el Ejecutivo nacional y el PRO se había expresado un día antes el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Al ser consultado por el ajuste macrista, Randazzo dijo que la decisión del gobierno porteño era resultado de “una visión absolutamente diferente de cómo se gestiona desde el Estado”.
Ayer, en una columna titulada “Traspaso y aumento a las apuradas”, Ricardo Roa, editor general adjunto de Clarín, opinó que al ceder el manejo del subterráneo, el kirchnerismo “en realidad se está sacando una piedra del zapato”, y se quejó de que “lo único que falta es que aproveche el aumento que critica para colar sus propios ajustes tarifarios”. En tono de advertencia, Roa terminó presagiando que “quizás no falte tanto”.
Como respuesta, en el comunicado difundido por la Secretaría de Transporte, Schiavi volvió a insistir con un modelo que la Casa Rosada aplicó en otras oportunidades y sobre el que varias veces manifestó su intención de profundizar.
“Queremos dejar de subsidiar a la oferta para subsidiar a la demanda. Queremos dejar de subsidiar a empresas para subsidiar a personas, por esa razón implementamos el SUBE”, recordó el funcionario, quien se lamentó de que el diario Clarín “no puede o no quiere comprenderlo”. <




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