El Gobierno admite que "observa" lo que pasa en la CGT

El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, admitió ayer que el Gobierno "observa y le interesa" el proceso que se está registrando en la CGT con miras a las elecciones del 12 de julio para decidir la nueva conducción de esa central obrera, y consideró que "nunca es bueno que una central sindical se divida".
Además, Tomada reconoció que hace mucho que no habla con el secretario general de la CGT, Hugo Moyano, quien en los últimos meses se ha distanciado del Gobierno de Cristina Fernández con críticas hacia su gestión. Luego, remarcó que “no tiene preferencias” por nadie, en referencia a los candidatos a quitarle la jefatura de la CGT a Moyano, como el secretario general de la UOM, Antonio Caló.

“El proceso electoral que está viviendo la CGT lo estamos observando y no vamos a decir que no nos interesa, pero no tenemos ni queremos tener ninguna injerencia”, subrayó el ministro de Trabajo. Tomada abogó por que en la elección del 12 julio “salga una CGT más unida y fuerte”.

Con respecto a las negociaciones salariales que todavía faltan acordar en algunas actividades, el ministro puntualizó: “Confío en los sectores del empresariado y los sindicales en cerrar las paritarias, como ya ha pasado en años anteriores”.

Por su parte, ayer el secretario general del gremio de Dragado y Balizamiento, Juan Carlos Schmid, abogó por “sostener” a Hugo Moyano al frente de la CGT y cuestionó a los sectores que se oponen a un nuevo mandato del camionero en la central obrera.

“Me parece que lamentablemente la CGT está perdiendo la posibilidad de poner una plataforma de reivindicaciones y simplemente se está discutiendo quién será el próximo secretario de la CGT, y esto nos debilita”, advirtió.

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