Las boletas de gas ya comenzaron a llegar con fuertes aumentos debido a que el Gobierno resolvió que los nuevos valores del cargo tarifario de importación de gas licuado, que iban a regir desde enero, comenzaran a facturarse a partir del 1° de diciembre de 2011.
Este cargo específico fue creado en 2008 y es adicional al valor propio del gas y representa entre el 50% y 80% del segmento variable de la tarifa. A mediados de noviembre, el Enargas - por medio de la resolución 1982/2011- introdujo dos modificaciones. Por un lado, extendió su aplicación a mayor cantidad de hogares que estaban excluidos del pago, incluyendo sectores medios y bajos: antes se aplicaba a quienes consumían más de 1.800 metros cúbicos, y ahora se amplió hasta los que utilizan más de 1.000. Y por otro lado, elevó hasta un 248% el cargo para los clientes de medianos y altos consumos. Pero el aumento incluso es mucho mayor de lo que parece, ya que ahora rige un nuevo mecanismo de facturación segmentada del cargo. Según el esquema que aprobó el Gobierno, las distribuidoras tienen que tomar el volumen total de gas demandado en 2011 y multiplicarlo por el nuevo valor del cargo tarifario que le corresponda a cada usuario. El monto que surja de esa operación debe ser prorrateado en 6 cuotas iguales y trasladado a las próximas boletas bimestrales, independientemente del consumo real de gas de cada período. A esto hay que agregarle las subas producidas en el marco del Programa de Uso Racional de la Energía Eléctrica (Puree) a quienes consuman un monto mayor que el año anterior.
Por su parte, Héctor Polino
-integrante de Consumidores Libres- aseguró a Hoy que “estos mayores costos, por dos juicios que llevaron a cabo la Defensoría del Pueblo de la Nación y otro que llevó a cabo Consumidores Libres, están momentáneamente suspendidos. Los usuarios tienen el derecho de ir a las oficinas comerciales de las empresas y pedir que le hagan una nueva facturación sin ese cargo específico”.
Con esta medida, el Gobierno busca repartir el impacto del aumento a lo largo del año para que las boletas del invierno no se vayan a las nubes. Más allá de eso, la suba impactará directamente en los usuarios que además tienen que afrontar las subas aprobadas para el servicio eléctrico y las que surjan de la quita de los subsidios prevista para 2012.
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