El ministro se enteró en Corea de que el principal acusado del crimen subió una foto con él en Facebook.
Boudou dejó trascender que no conoce a Favale y que se sacó una foto con él como lo hizo con miles de personas que se lo pidieron a largo de su carrera. Más allá de eso, la tesis oficial de que Eduardo Duhalde estaba detrás de la balacera de Barracas será muy difícil de sostener de ahora en más. La impulsaba el propio Néstor Kirchner.
Las fotos de Favale abrazando al ministro fueron tomadas en la peña “La Epoka”, promovida por Boudou, un evento que funciona en el bar La Puerto Rico, de San Telmo, y que sirve como escenario para que dirigentes K se muestren frente a militantes. Favale también subió a la red otras imágenes de esa noche memorable, en las que se lo ve abrazando, orondo, a otro ministro, el de Educación, Alberto Sileoni; y también a la biógrafa autorizada de Cristina Kirchner, Sandra Russo, columnista del programa 678, la usina K desde donde se vinculó a Duhalde con los disparos por los que Favale está siendo investigado.
La verborragia cibernética de Favale obligó al oficialismo a pasar de difundir supuestas pruebas criminales contra el duhaldismo a tener que despegar a dos de sus ministros del principal sospechoso del crimen. Ayer no hubo Twitter presidencial, ni del jefe de Gabinete, ni del Canciller, ni de otros ministros, y tampoco hubo alguna voz oficial que sentara la posición gubernamental sobre el avance de la investigación.
Kirchner, desde El Calafate, llamó a dirigentes de su confianza con los que analizó el desarrollo de la pesquisa. La información que le llegó desde la SIDE decía que Favale estaba en la Capital y que habría logrado huir de la policía gracias a la ayuda de un oficial de la bonaerense, cómplice suyo, contaron fuentes oficiales. Kirchner ordenó que debía mostrarse rápido un detenido por el caso. El santacruceño, que llama a Favale “el de la foto”, es consciente que el Facebook del “buscado” le generarán un enorme costo al Gobierno, pero insiste con que el barra podría contar quién lo convocó a la protesta que terminó a los tiros.
“Festejen, para ustedes es un momento de gloria” , le dijo a Clarín un importante dirigente K.
El primer detenido del caso finalmente no fue Favale sino Pablo Díaz, un dirigente que responde a José Pedraza. Hace varios días que el Gobierno presionaba al sindicalista para que entregue a alguno de los integrantes de la banda ferroviaria






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