El ex presidente de Chile pronosticó que América Latina tiene un horizonte de crecimiento económico por los próximos diez años, aunque llamó a los gobernantes a “no desaprovechar la oportunidad” priorizando las cuestiones electorales sobre las políticas de largo plazo.
“Hay que gobernar pensando en la próxima generación y no en la próxima elección”, recomendó el socialista Lagos, considerado uno de los más importantes estadistas que dio la región en los últimos años.
Lagos pasó por Buenos Aires para dar una conferencia –que fue retransmitida a todo el país y pudo verse en el auditorio de OSDE Filial Junín- sobre el “presente y futuro de América Latina”, durante la cual trazó un panorama optimista sobre la economía, pero llamó la atención sobre “carencias institucionales que pueden ser un obstáculo para el crecimiento”.
Ante un colmado auditorio de la Fundación OSDE en el barrio porteño de Retiro, Lagos sostuvo también con ironía: “Ante la crisis que atraviesan los países centrales, América Latina puede levantar las manos y decir ‘somos inocentes’”.
El senador chileno, que dejó la Presidencia de su país con el 75 por ciento de la aprobación popular, agregó: “La última década ha sido excepcional para la región. Ha sacado a muchas familias de la pobreza y ha mantenido sus cuentas fiscales ordenadas”.
“Fue la región del mundo de mayor crecimiento. Y se puede mantener esta tendencia, porque es de esperar que se sostenga y aumente la demanda de commodities por parte de China e India, que son las causas originarias de este proceso”, aseguró.
En su disertación, Lagos elogió el presente de la Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, aunque se mostró más crítico respecto de Venezuela.
Ahorro y redistribución
“Hemos aprendido en los últimos años que tener presupuestos equilibrados no es de derecha ni de izquierda, sino de sentido común”, señaló Lagos y llamó a los presidentes de la región a ser cautelosos con el gasto para poder ahorrar y utilizar esos recursos “en los momentos difíciles”.
Puso como ejemplo, en ese sentido, el ahorro que durante su gestión le permitió atesorar la suba del precio internacional del cobre, principal producción chilena, un excedente que luego fue utilizado por la actual presidenta Michelle Bachelet para paliar los efectos de la crisis internacional de 2009.
Lagos también puso de relieve que el crecimiento de los países latinoamericanos “se debe sostener con distribución” de la riqueza, al tiempo que alertó que el fenómeno económico provocará “nuevas demandas sociales”, menos vinculadas a la pobreza y más a temas propios de las “clases medias”.
“Un claro ejemplo de esto es la lucha de nuestros estudiantes universitarios en Chile, por educación de calidad y gratuita”, apuntó Lagos, y también destacó a las nuevas tecnologías como herramientas de acción política, al citar “un cacerolazo convocado por Twitter” por la líder estudiantil Camila Vallejo.
“Este nuevo fenómeno trae aparejado el crecimiento o surgimiento, según las particularidades nacionales, de fuertes sectores medios. Sectores que, a su vez, son portadores de una agenda propia, distinta a la tradicional”, sostuvo.
Y completó: “Esto no significa que hayamos resuelto la pobreza ni mucho menos. Significa que, sin desatender la agenda de las últimas décadas, debemos prepararnos para hacer frente a otro tipo de demandas”.

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