Por Martín DinataleCristina Kirchner no contará con la misma suerte que tienen los presidentes que llegan por primera vez al poder. La sociedad que le dio su amplio respaldo en los comicios de octubre le tendrá menos paciencia que a un jefe de Estado nuevo por la simple razón de que ya lleva cuatro años en el poder, sin contar los otros cuatro años que compartió definiciones cruciales del país con Néstor Kirchner.
La eliminación de los subsidios, los ataques a los gremios y la necesidad de sellar acuerdos con el empresariado para poner freno a la inflación y a los aumentos salariales formaron parte de esta estrategia antes de jurar por su segundo mandato.
Pero desde hoy la Presidenta tendrá una agenda muy complicada y difícil en varios frentes políticos.
En el Congreso el kirchnerismo avanzará desde este mediodía en la conformación de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados para dar dictamen a la ley de presupuesto que envió el Poder Ejecutivo en septiembre. La intención de la bancada oficial es iniciar el miércoles el tratamiento de este proyecto de ley en el recinto. También se discutirá ese mismo día la prórroga de la ley de Emergencia Económica y la ley de cheque.
Ayer, el flamante presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, aseguró que las leyes "deben tutelar" los "derechos del pueblo", y consideró "primordial" lograr "consenso" para avanzar en una "verdadera política de Estado".
El ex ministro de Agricultura sabe que se vienen tiempos complicados en el Congreso. El bloque de senadores del PJ necesita de un acuerdo político con la UCR para poder aprobar el proyecto de ley de presupuesto 2012 porque no cuenta, como en la Cámara de Diputados, de una cómoda mayoría que le responda a la Presidenta.
El kirchnerismo delineará a la vez la estrategia legislativa para aprobar las leyes de Tierras, el proyecto de reforma a la ley Penal Tributaria y la norma que regula la producción de papel.
La Casa Rosada quiere aprobar cuanto antes este paquete de leyes justamente porque sabe que los tiempos de simpatía ciudadana no son eternos para la Presidenta.
Domínguez indicó que "es primordial lograr consenso en un conjunto de leyes que conformen una verdadera política de Estado". Hace tiempo que la palabra consenso no se escucha en el Congreso. El kirchnerismo buscará apoyos en los socialistas, en algunos peronistas disidentes y en los bloques de izquierda que le responden en forma automática. Quizás necesite de estos bloques para avanzar en forma urgente con medidas que harán ruido y llamarán a la polémica.
A la vez, Cristina Kirchner enfrenta esta semana otro round con el gremialismo que lidera Hugo Moyano. El jefe de la CGT hará este jueves un gran acto y movilización en el estadio de Huracán para festejar el día del camionero. Tras el faltazo que dio a la jura presidencial en el Congreso, todo indica que Moyano lanzará un duro mensaje al Gobierno. La Presidenta advirtió a los gremios que no tolerará "extorsiones" de los sindicalistas. Los laderos de Moyano ya dijeron que habrá respuesta este jueves de la CGT y no será un mensaje suave.
Guillermo Moreno contará desde ahora con mayores poderes que antes. Por esto es muy probable que este superfuncionario K no tome en cuenta ni una palabra de lo que mañana digan los diputados de la oposición al presentar un nuevo índice de inflación elaborado por distintas consultoras.
En la Casa Rosada admiten que ni siquiera habrá respuesta oficial a esos nuevos cuestionamientos al manejo arbitrario del INDEC.
El otro frente que se le presentará a la Presidenta esta semana será el de la Iglesia. La Conferencia Episcopal Argentina que encabeza el arzobispo José María Arancedo dedicará desde hoy tres jornadas a definir su plan de acción "pastoral" para 2012. Arancedo ya deslizó que hay mucha preocupación de la Iglesia por la situación social y por la pobreza. La Iglesia podría emitir esta semana el primer documento de la era Arancedo al frente del Episcopado. Todo hace suponer que este prelado no se saldrá de la línea crítica que mostró su antecesor, monseñor Jorge Bergoglio.
Un gesto del Gobierno al campo: los productores de maíz podrán comenzar a operar a partir del viernes con el mayor cupo de 2 millones de toneladas liberado por el gobierno para la exportación. Pero no todo es color de rosas para la Casa Rosada en este sector. El jueves un amplio grupo de dirigentes del sector triguero realizará una asamblea en Entre Ríos por las trabas a la comercialización de ese cereal. La Presidenta quiere mantener una buena relación con el campo que le fue crítico en 2008, pero en el sector agrario aún quedan resabios de aquella polémica.
La fiesta inaugural del segundo mandato terminó rápido. Ahora se vienen tiempos de gobernar con el almanaque a cuestas..







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