Gobernador Urtubey "quiero ser presidente"

"Hoy no hay nada competitivo de cara a la sociedad", describió, "Si el peronismo busca el perfil de un candidato joven, yo quiero ser presidente".
El movimiento de un equilibrista es pendular. Y el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se siente cómodo en esa oscilación entre, casi siempre, lejanas dicotomías. En ese camino, a pesar de destacar que Néstor Kirchner fue un "buen presidente", fue tajante en su resolución hacia el futuro. "No es el gran candidato" del PJ de cara a las elecciones presidenciales de 2011.

Pero, mientras el kirchnerismo vive un derrotero político tras las elecciones legislativas de junio, su desafío al poder central y a los posibles candidatos del PJ es aún mayor. Urtubey, un ex oficialista a ultranza, se desmarca solo: "Quiero ser presidente", sentenció.

Pero eso no es todo. En un mundo político delineado por las formas del kirchnerismo en el que sólo encajan amigos y enemigos, el seductor mandatario de 41 años rompió las reglas y se sentó a dialogar con el diputado de Unión Pro Francisco de Narváez y con el gobernador santafecino, Hermes Binner. Urtubey dice que la relación con los Kirchner es la misma de siempre. Pero en Olivos esos contactos no se perdonan. Y él lo sabe.

En una charla con periodistas de medios nacionales en la Casa de Gobierno provincial, felicitó, no obstante, la tarea del jefe del bloque del Frente para la Victoria (FPV) en el Senado, Miguel Pichetto, en la polémica sesión preparatoria del miércoles. El resultado "habla bien de la muñeca parlamentaria de Miguel", señaló.

"Néstor Kirchner no es hoy el gran candidato, ya que no es nuevo en la política". Rápido de reflejos agregó, citando como ejemplo a Chile, que "un ex presidente no puede volver a ser el presidente". Buscó eliminar de la futura compulsa a Eduardo Duhalde y al senador Carlos Reutemann, a quien señaló como "la vieja política" y desestimó cualquier posibilidad de una fórmula conjunta. Sobre el jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, fue irónico: "Si quiere ser peronista, buenísimo. Que venga. Si quiere, puede venir (el vicepresidente, Julio) Cobos también".

Para Urtubey, la clave en el nuevo Congreso que comenzará a sesionar el lunes próximo está en la puja por más recursos para las provincias. Detrás de esa difícil situación fiscal, explicó, vienen otros problemas: la pobreza, la normalización del Indec y la generación de un clima político que haga prosperar la economía.

"La ley de coparticipación no la vamos a discutir nunca en la Argentina", sentenció Urtubey. En cambio, explicó que está en tratativas con legisladores y gobernadores para darle impulso a la creación de un fondo de convergencia de $ 5000 millones con dinero del impuesto al cheque. Ese fondo buscará, sugirió, emparejar el PBI per cápita de las provincias con el de la Nación gracias a inversiones en infraestructura social.

Aseguró que lo institucional será un segundo capítulo para el Congreso. Aunque dijo que las denuncias de la oposición sobre el funcionamiento del Consejo de la Magistratura fueron "magnificadas", no ocultó que el problema de los argentinos está en la política y que "existe un clima donde la mayor responsabilidad la tienen quienes conducen". Criticó el decreto que creó el Fondo del Bicentenario, pero apoyó su supuesto objetivo final: financiar al Estado con tasas más bajas y hacer más atractivo el canje de deuda.

Pidió un Indec autónomo del poder político, pero dijo que los problemas en ese organismo eran "de percepción". "La inflación en Salta fue de un 17% en 2009. Debe ser que en Buenos Aires hay deflación", ironizó.

Consultado sobre su reunión con De Narváez, dijo que fue una formalidad. "Tomamos un cafecito. Cuando vino Binner, nadie hizo un escándalo. Tengo esa forma de hacer política", explicó. "Hoy no hay nada competitivo de cara a la sociedad", describió, y de pronto se subió a la carrera: "Si el peronismo busca el perfil de un candidato joven, yo quiero ser presidente".

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