El Gobernador Se Reforma A Sí Mismo

El Gobernador dio dos pasos al frente en esta semana, alertado por dos o tres circunstancias que ya eran claramente visibles. "Esto no es un club de amigos, el que no ponga ganas y trabajo, se va a ir", le anunció a su gabinete el viernes, harto del compromiso escaso de sus funcionario.
El sábado armó un discurso nuevo para sostener que ""la mayor construcción es la construcción democrática", al anunciar que las comunas rurales elegirán mediante el voto a sus autoridades. Lo que no se dice y es lo más importante, es que Buzzi piensa en dar un definitivo paso al frente en la conducción del PJ.

Es que el amplio arco de los que lo aceptan a regañadientes, cuando lo hacen, tiene casi tantas divisiones como protagonistas, lo que ha terminado por facilitarle la apertura de un camino propio en las estructuras del peronismo.

Los líderes del Frente Para la Victoria han perdido el paso y su fragmentación es un hecho evidente, aún cuando algunas billeteras gordas intenten esconderlo sin demasiada suerte para los observadores atentos.

El divorcio entre Norberto Yauhar y Carlos Eliceche, por ejemplo, ya es un dato muy concreto de una realidad, al que debe sumarse la separación de ambos con Néstor Di Pierro, sin contar con otro referente que ahora está en horas muy bajas, pero que supo ser el candidato a Vicegobernador del FPV, el hoy ministro Javier Touriñán.

Sin unidad y sin estrategias, el FPV "clásico" ha privilegiado la interna de la interna y esa división suma al estado de confusión, también visible, de la militancia del PJ.

Yauhar, por ejemplo, ya cortó por lo sano y oficializó su corriente interna, el Nuevo Espacio Peronista, una sigla que unificaba en el principio a todo ese arco de dirigentes, pero que ahora es definitivamente la expresión única del ministro de Agricultura en la política local, que trabaja afanosamente en la captación de intendentes para ampliar su base territorial.

Su problema principal es que los jefes comunales tienen, aquí y en todas partes, una lógica propia que remite a su propia supervivencia, por lo que aceptan todo de todos, sonríen para la foto con todos, pero recién jugarán sus cartas cuando la "interna grande" esté definida.

Por eso, hoy se los ve con Yauhar, mañana con Buzzi y pasado hablando por lo bajo con Das Neves, en el marco del juego propio ya descripto.

A la división suma Mac Karthy y su Frente Peronista, que nunca ha renunciado a la identidad propia y se constituye en otra pata de la mesa tambaleante sobre la que se asienta el partido de gobierno en Chubut.

Con ese panorama al frente, si Buzzi solidifica Comodoro Rivadavia y pivotea sobre la dispersión de sus potenciales rivales en la interna, no es un disparate suponer que pueda terminar al frente de todos esos sectores, parado sobre una baldosa casi invulnerable: su rol de protagonista casi central en la recuperación de Yacimientos Petrolíferos Fiscales, una bandera que agitará durante mucho tiempo la conductora real del kirchenrismo, nada menos que la Presidente, Cristina Fernández.

Los que manejan buena información de Fontana 50 sostienen que su habitante principal, un hombre que maneja en soledad casi absoluta sus decisiones, está advertido de la posibilidad que se le abre y por eso es que amaga con nuevas renovaciones inesperadas en su staff, mientras le reclama "más gestión y más compromiso" a sus colaboradores, muchos de los cuales se vieron sorprendidos ante una demanda que les retira el ejercicio libre de orejear las cartas que más les convienen, independientemente de su rol en el Gobierno.

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