Repudio de autoconvocados en el aniversario de sus reclamos. El aumento de las dietas y la negativa explícita a dialogar indignaron a los empleados de la sanidad. Duras críticas a Yedlin
Los profesionales y los empleados del Siprosa que no se sienten representados por los gremios (ATSA y AME) conmemoraron el viernes un año de reclamos de mejores condiciones de trabajo. Durante la mañana, el titular del Ejecutivo dijo que nada tiene que conversar con los manifestantes y anticipó que no enviará a sus ministros a la eventual convocatoria al diálogo que el arzobispo, Luis Villalba, anunció que hará esta semana. "No vamos a ceder nada", aseveró el mandatario, y ratificó que ya celebró el acuerdo salarial con los sindicatos.
Durante la noche, en la plaza Independencia, Alperovich y el ministro de Salud, Pablo Yedlin, fueron las figuras excluyentes del repudio generalizado.
"Gobernador, somos su estigma y no hay vacuna que impida el crecimiento del movimiento autoconvocado", bramó Miram Ogas, del hospital de Niños. Eran las 20.30, los manifestantes miraban de frente a la estatua de la Libertad y daban la espalda a la Casa de Gobierno. Las banderas y las pancartas de los hospitales y los CAPS de toda la provincia, y de los partidos de izquierda, dominaban una escena con bombos y redoblantes por música de fondo.
"El Gobierno quiere que los enfermos se atiendan en la Legislatura", ironizó Carim Asus, del Centro de Salud, quien pidió que le avisen a ATSA que hasta el líder de la GGT, Hugo Moyano, reconoce que hay inflación.
Adriana Bueno, del hospital de Concepción, machacó con que el aumento acordado por los gremios es de $ 83 para las categorías más bajas. "Yedlin decía que quería ser recordado como el ministro que mejoró la salud. Su soberbia lo está convirtiendo en el ministro de las estadísticas sospechosas sobre mortalidad infantil, en el que le da la espalda a sus colegas, y en el de las sonrisas más caras de la historia", disparó, en alusión a la causa Funsal y el cuestionado contrato por $ 800.000 por un curso de endodoncia.
El "no tenemos miedo" fue la frase recurrente. Tras los discursos, marcharon por el centro.




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