Sobre si luego de tanto tiempo, no se le ocurrió poner el tema en conocimiento del Gobernador, alegó que "Sí, traté de hacerlo, pero durante más de un año no me otorgó la audiencia. Su secretario privado con gran educación lo iba disculpando. Finalmente llegué a la conclusión de que el Gobierno no es ajeno a esta situación.
Esto debe terminar porque ya nadie soporta más. Las empresas no pueden trabajar si no existen las mínimas garantías de seguridad jurídica. Y con un puñado de jueces manejados por la Fiscalía de Estado, no puede hablarse de justicia independiente.
Fíjese que el otro día el Superior Tribunal salió al cruce de estas críticas mostrando en los tres diarios como gran cosa que había dictado una sentencia en contra del Estado condenándolo a pagar veinticinco mil pesos por un accidente de tránsito de un remis contratado por el IASEP. Si eso es una noticia para sacar en todos los diarios, es porque lo que estoy diciendo es cierto.
Lo ha dicho el propio obispo de Formosa y lo confirmó el empresario "Pilo" Cáceres, harto de soportar las mafias de abogados y jueces que lo agreden como empleador de mil doscientos empleados, a quien el Estado debiera cuidar y no perseguir. ¿Quién va a venir a invertir un peso a Formosa en este contexto? Solamente los casinos.
Lo mínimo que deben hacer es suprimir el manoseo sobre el funcionamiento del Consejo de la Magistratura para que no lleguen a los cargos debiendo favores, y reestructurar el Poder Judicial para que vuelva a ser independiente.
Ahora, si en un nuevo Superior Tribunal de Justicia van a poner a la Dra. Boonman y a la Dra. Copes no vamos a ir muy lejos, porque será otro avance de la política sobre la justicia", finaliza con un tono jocoso, pero aparentemente real.
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