Un día después de que el gremio de los maestros de la provincia amenazara con un plan de lucha que paralizará el dictado de clases luego de las vacaciones de invierno, Paco Pérez, dijo que no hay disponibilidad de fondos para negociar un nuevo incremento al sector.
Las declaraciones del gobernador, emitidas durante un acto en el Ministerio de Seguridad, también contradijeron a la directora general de Escuelas, María Inés Abrile de Vollmer, quien abrió una puerta para la discusión de un nuevo incremento salarial.
"El panorama financiero para el segundo semestre es muy complicado", advirtió el mandatario provincial. Y reslató que en Mendoza "se están pagando los sueldos a tiempo" en contraposición con otras provincias que ya empezaron a tener problemas para hacer frente a las plantillas de personal de la administración pública.
Pérez aseguró que "para que la provincia siga cumpliendo con los sueldos públicos en tiempo y forma no se pueden otorgar nuevos aumentos".
La provincia enfrenta una crisis financiera sin solución de fondo definida aún. Este año, el presupuesto tiene previsto un déficit de $1.500 millones y el Gobierno se plantea emitir deuda a través de un bono para afrontarlo. Mientras tanto, Mendoza consiguió que cuatro sociedades de bancos le aprobaran créditos por $700 millones hasta tanto de resultado la colocación del bono.

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