El Calafate, (Corresponsal) Unas 1.800 personas ingresaron ayer al parque nacional Los Glaciares, en la zona del glaciar Perito Moreno, en lo que fue el tercer día de la ruptura.
Fue una jornada en la que se conjugó el sol y la lluvia. Durante la mañana y hasta el mediodía, la lluvia fue intensa, haciendo que pocos fueran los locales que viajaran hasta la zona.
La mañana fue de los turistas, que ya tenían programado su viaje y que al llegar a El Calafate se encontraron con la novedad de una nueva ruptura, después de 4 años.
Recién por la tarde los habitantes de El Calafate y algunos adelantados de localidades aledañas ingresaron a las pasarelas. Fue cuando el sol comenzó a iluminar el hielo glaciario, mismo momento en que el glaciar sorprendió con lo que al cierre de la edición había sido la mayor caída.
En menos de un minuto el frente del túnel comenzó a desplomarse. El hielo se desmoronó de los costados, luego cayó una parte del interior. Quedó una pared del túnel en el aire, desplomándose segundos después. Aplausos y gritos se escucharon desde los balcones de las pasarelas.
La televisación de los desprendimientos hizo que el interés fuera nacional. Medios de todas partes del país llamaron a El Calafate para saber más de la ruptura. Canales como 13 de Buenos Aires enviaron equipos periodísticos para conjugarlos con las imágenes del canal provincial que realiza la cobertura televisiva.
El interés por las imágenes y sonidos que se emanaban desde el mismo glaciar originó, por ejemplo, que una de las páginas web de periodistas de El Calafate colapsara de visitas, algo que le había sucedido por última vez cuando se conoció el fallecimiento de Néstor Kirchner.
Al terminarse la luz natural, en la zona se esperaba que el glaciar permaneciera en pie durante la noche, y que hoy sábado ocurran los mayores desprendimientos.
Además de la gran caída en el frente del túnel, grandes torres se cayeron sobre el lago, a lo ancho de la pared frontal, también por efecto de la presión que ejerce el agua.
En el glaciar todos arriesgaban fecha y hasta horario para los últimos desprendimientos. Sábado y domingo eran los preferidos por calafatenses y turistas para vaticinar la caída completa del túnel.
“Nadie lo puede saber con certeza, pero comenzó a caer bastante rápido”, le comentó Laura Estrampes a esta corresponsalía de La Opinión Austral. La guía de turismo fue quien alertó la primera filtración de agua, a las once de la mañana del miércoles.
Hoy, el parque nacional estará abierto desde las seis y media de la mañana, hasta las 20 horas.

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