Consideró que la coyuntura socioeconómica nacional es más favorable a la de hace una década, cuando esa forma de lucha se instaló. La Presidenta emitió una opinión similar en un acto en Santa Cruz. Ambos coincidieron en que se debe buscar una metodología distinta de reclamo, sin “perjudicar” al resto de la sociedad.
El argumento del contexto social y económico disímil fue común para ambos representantes políticos. Para el local, el país se ubica a distancia del panorama que provocó que el 50 por ciento de la población cayera en la pobreza y mas del 25 por ciento en la indigencia”. Esa lectura lo llevó a una única conclusión: “Insisto desde hace semanas en que los piquetes perdieron toda legitimidad y deben ser erradicados como forma de protesta social”, enfatizó, en diálogo con la prensa.
“Sería un acto de madurez política que desde todos los sectores sociales y políticos, aún siendo oposición, acompañen este pedido de la Presidenta para que definitivamente estas prácticas de los piquetes evolucionen hacia otras formas de reclamo que no provoquen violencia y malestar en la sociedad”, analizó el cacique local. Lo mismo pidió la conductora en un acto en Santa Cruz al aclarar que su postura no va en contra del derecho de las personas a reclamar sino a favor de los terceros que se encuentran con interrupciones en el tránsito y marchas.
En ese sentido, el mandatario entendió que por encima de la visibilización de las problemáticas de los sectores vulnerables con la metodología potenciada en la crisis de 2001 se encontraba la necesidad del resto de la población a circular en la ciudad. Destacó que “algunos partidos de izquierda y movimientos sociales, aunque minoritarios, tomaron registro de la pérdida de legitimidad (del piquete) e intentaron formas de protestas más creativas, sin cortar calles o rutas, para así evitar los inmensos perjuicios que generan a la población”.
El intendente también se había referido a esta manera a las movilizaciones que se produjeron tras el temporal del 4 de abril último, que calificó como “una provocación social”. Según definió entonces, “se tornaron insoportables e ineficaces, ya que generan un marco de violencia desmedida que torna inviable la resolución de los conflictos por vía de una negociación pacífica y adecuada”. En una reunión de trabajo que mantuvo con especialistas de AySA en la que participó LA TERCERA, también se refirió a las personas que robaron cables de teléfono o energía eléctrica, a la que consideró “inadaptadas”. Sus dichos levantaron críticas en algunos sectores bonaerenses, que menguaron cuando Cristina Fernández emitió una opinión similar en un acto público.
Plantear esa postura crítica “es un acto de gran valentía el de nuestra Presidenta”, calificó el browniano, que insistió en la idea de “erradicar los piquetes como forma de protesta social”.


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