Sus legisladores iniciarán el proceso, pese a que un día antes habían votado en contra de esa posibilidad; Frente a sus reveses en la Justicia, intenta dejar a salvo su candidatura presidencial; En principio, tiene los votos necesarios para evitar una condena
"No tengo nada que ocultar y quiero dar la máxima transparencia. Voy a hacer lo posible para que Néstor Kirchner no someta a las instituciones de la democracia", afirmó Macri en una breve conferencia de prensa en el primer piso de la sede del gobierno porteño.
El diputado de izquierda Marcelo Parrilli había propuesto anteayer en la Legislatura el juicio político, pero la iniciativa fue rechazada con los votos del macrismo.
"Ayer [por el martes] no habíamos podido reflexionar. Creemos que es el método más transparente y efectivo", agregó el jefe de gobierno, sin corbata y algo más relajado que el lunes, cuando criticó duramente el fallo de la Cámara Federal, que confirmó el procesamiento dictado por el juez Norberto Oyarbide.
Lo acompañaban el presidente de la Legislatura, Oscar Moscariello; legisladores de la ciudad, diputados nacionales y casi todos los miembros de su gabinete.
El macrismo tiene hoy 19 de los 45 legisladores que integran la Sala Acusadora que será clave para la definición del juicio político. Como son necesarios dos tercios de ese número para dar curso a la acusación (30 legisladores), el macrismo apuesta a que el pedido de juicio político no pase a la sala juzgadora, integrada por 15 diputados porteños, de los cuales 10 están enrolados en la oposición.
"Vamos a tener más votos a medida que se vaya sabiendo la verdad", afirmó, optimista, a La Nacion el secretario de Gobierno porteño, Marcos Peña.
La decisión de dar un salto y retomar la iniciativa comenzó a delinearse anteanoche, no bien Macri terminó de ver el debate en la legislatura en la que Pro logró bloquear por algunos días la conformación de una comisión investigadora de su "responsabilidad política" en las escuchas ilegales.
Según pudo reconstruir La Nacion, el ministro de Medio Ambiente, Diego Santilli; su par de Educación, Esteban Bullrich, y el legislador porteño Martín Borrelli fueron algunos de quienes le insistieron a Macri en ir por la variante del juicio político.
Otros referentes del macrismo, sobre todo diputados nacionales con peso propio, dudaban sobre la efectividad de la maniobra. "En la Cámara de Casación van a rechazar la recusación a Oyarbide. Tenemos que lograr una salida política y que la sociedad vea lo que está pasando", afirmó uno de los impulsores de la medida. Luego de consultas febriles, de las que participó el gurú ecuatoriano Jaime Durán Barba, se decidió ir hacia adelante con la postura más extrema.
Desde el ámbito judicial ya no se esperan buenas noticias. El propio Macri sostuvo en conferencia de prensa que "pueden pasar meses o años antes de poder ir a juicio oral y que la gente sepa que todo esto es una operación política". La eventual absolución sobrevendría luego de la campaña electoral para el año próximo, de la que Macri pretende participar como máximo opositor al kirchnerismo.
Luego de una prolongada reunión en Bolívar 1, la postura de impulsar el juicio político se impuso a la que proponía impulsar el desarrollo de la comisión investigadora, como sostuvo la oposición en el debate parlamentario de anteayer. "Hay que jugarse a todo o nada. Hoy tenemos 23 legisladores y de ésta salimos hacia delante", se entusiasmó otro referente del espacio. La referencia numérica es crucial: anoche se hablaba sólo de 23 legisladores (y no de 24, como hasta anteayer) por la inminente deserción de la lopezmurphista Eugenia Rodríguez Arraya, que no estuvo en la sesión de anteayer (ver aparte).
"Pase de pelota"
En la mesa chica del macrismo se evaluaba la medida como un "pase de pelota" a la oposición no kirchnerista, que sería forzada a elegir entre sostener y "voltear" al jefe de gobierno "haciéndole el juego a Kirchner", según explicaba ayer un ministro.
"Es una responsabilidad muy grande para partidos que dicen respetar la institucionalidad", afirmó el legislador Enzo Pagani, cercano al jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
La noticia cayó como una bomba entre los opositores. Elisa Carrió, por caso, intentó en vano convencer a Macri de que reviera su decisión durante la tarde "Está jugando al salto al vacío. Decile que no queremos hacerle juicio político", le rogó Carrió al diputado Federico Pinedo cuando la decisión era irreversible. También comenzaron contactos con el Peronismo Federal para lograr el apoyo futuro de sus legisladores al tiempo que Macri daba a conocer su postura.
De todos modos, el destinatario principal de la medida pareciera ser, otra vez, el ex presidente Kirchner. "Le demostramos que vamos a pelear hasta el final. Mientras él divide a la sociedad con debates como el matrimonio gay o el aborto, nosotros le demostramos a la gente que hay otra forma de hacer política", enfatizó el ministro Bullrich.
Luego de la conferencia de prensa, la sensación era de alivio y de haber ganado precioso tiempo. "Pasamos al frente y recuperamos la ofensiva", decían cerca de Macri, que fue derecho al Teatro Colón para asistir al concierto de cierre del concurso internacional de violín. Tal vez buscaba tranquilidad después de una decisión trascendente.
LOS ANTECEDENTES 30 DE DICIEMBRE DE 2004
Tragedia de Cromagnon
El incendio del boliche República Cromagnon, en Once, produjo la muerte de 194 jóvenes. El jefe de gobierno, Aníbal Ibarra, no se hizo presente y declaró que el local estaba en buenas condiciones.
28 DE ENERO DE 2005
Ibarra, en la Legislatura
Ibarra expone en la Legislatura y reconoce que el local debió haber sido clausurado.
29 DE JULIO DE 2005
Investigación
La comisión investigadora constituida en la Legislatura recomienda promover un juicio político a Ibarra. Se integra la Sala Acusadora.
14 DE NOVIEMBRE DE 2005
Aprobación del juicio
La Sala Acusadora aprueba la apertura del juicio político y suspende a Ibarra en sus funciones.
7 DE MARZO DE 2006
Destitución
La Sala Juzgadora resuelve destituir a Ibarra por diez votos condenatorios, contra cuatro absolutorios y una abstención.
COMO ES EL TRAMITE QUE EMPIEZA AHORA
¿Cómo se inicia un juicio político en la ciudad de Buenos Aires?
Cualquier legislador puede presentar un proyecto para que se investigue un caso de posible juicio político. Por eso, Macri anunció que se lo había pedido a sus legisladores, que lo harán hoy.
¿Cuáles son las causales por las que puede ser destituido?
La Constitución local prevé dos: mal desempeño y comisión de un delito doloso, lo que requeriría una condena. Hoy Macri podría ser juzgado por la primera opción.
¿Cómo sigue el proceso?
El proyecto de Pro se girará a la Comisión de Juicio Político, que tiene 15 miembros, cinco de ellos macristas. Para que el juicio avance ese cuerpo debe emitir un dictamen en el que recomienda la acusación. Necesita mayoría simple.
¿Puede la Legislatura suspender a Macri?
Sí, pero sólo si la denominada Sala Acusadora decide abrir el juicio político contra Macri y derivar el caso a la Sala Juzgadora. La primera sala tiene 45 miembros. Allí, el macrismo tiene hoy 19 votos. Como se requiere mayoría de dos tercios, podría desestimar en esa instancia el enjuiciamiento y salvar a Macri.
¿Qué pasa si el caso llega a la Sala Juzgadora?
Si dos tercios de los acusadores votaran contra Macri, serían los 15 miembros de la Sala Juzgadora los que deberían decidir si lo destituyen o lo reponen en el cargo. Allí, Pro tiene sólo cinco integrantes, con lo que la oposición, si llegara a esta instancia, podría removerlo.











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