Irán ha liberado a algunos terroristas
El destino de estos terroristas ha sido un punto ciego para la inteligencia de Estados Unidos. Recientemente, sin embargo, algunos integrantes de Al-Qaeda han logrado salir sigilosamente de Irán, lo que despierta la sospecha de que ese país ha flexibilizado el control que ejerce sobre el grupo terrorista para permitirle recobrar sus fuerzas, según afirman funcionarios actuales y retirados del servicio de inteligencia norteamericano.
Ese cambio podría indicar que Irán está reconsiderando su turbia relación con Al-Qaeda, en momentos en que Estados Unidos ha intensificado sus ataques teledirigidos contra miembros de la red en Paquistán. La llegada de miembros experimentados provenientes de Irán podría ayudar a levantar la moral de Al-Qaeda y poner en riesgo la estabilidad de la región.
El régimen chiita de Irán es básicamente hostil al grupo terrorista sunnita, pero mantienen ocasionales relaciones de conveniencia basadas en que comparten un mismo enemigo: Estados Unidos. Es un vínculo que los agentes de inteligencia no comprenden a fondo.
Para vigilar a estos hombres, los funcionarios de inteligencia norteamericanos han intervenido líneas telefónicas y se han servido de imágenes satelitales. La CIA incluso inició un programa altamente clasificado, cuyo nombre en clave es Rigor, para estudiar las posibilidades de rastrear y asesinar a terroristas como los de Al-Qaeda en Irán. Los resultados de esos estudios no fueron concluyentes. Monitorear y comprender el funcionamiento de Al-Qaeda en Irán sigue siendo una de las tareas más arduas para el servicio de inteligencia de Estados Unidos.
"Ese ha sido siempre un punto oscuro para nosotros", dijo el ex agente de la CIA Bruce Riedel. "El nivel de actividad de Al-Qaeda en Irán siempre ha sido un misterio."
La migración de terroristas comenzó a fines de 2008, cuando Estados Unidos intensificó sus esfuerzos internacionales para contrarrestar las ambiciones nucleares de Irán. Alrededor de esa fecha, se permitió la salida de Saad ben Laden, uno de los hijos de Osama, y de otros cuatro líderes de Al-Qaeda.
Los funcionarios de inteligencia norteamericanos afirman que desde entonces muchos otros los han seguido. Un ex agente de la CIA familiarizado con esos traslados dijo que se trata sobre todo de asesores financieros y estrategas, la clase de refuerzos humanos que necesita Al-Qaeda después de una serie de exitosos ataques teledirigidos de las fuerzas norteamericanas que diezmaron las filas del grupo terrorista.
Una de las principales preocupaciones del servicio de inteligencia estadounidense es que estos movimientos prenuncien el lanzamiento del "consejo de dirección" de Al-Qaeda, integrado por varios de los líderes más peligrosos de la organización.
Si Irán decidiera liberar a alguna de las figuras clave de Al-Qaeda, estaría violando una resolución de las Naciones Unidas. Un funcionario antiterrorista de alto nivel afirmó que Irán es consciente de la preocupación que esas posibles liberaciones despiertan en Estados Unidos.
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