En las instalaciones del club de la esquina colorada se presentaba una nueva corriente kichnerista local, pero el evento terminó con inicidente y varias personas debieron ser internadas en el hospital Marcial Quiroga.
Integrantes de la Juventud Peronista y La Cámpora trataron de calmar a los revoltosos pero algunos de ellos terminaron con heridas. El gobernador al enterarse de los disturbios decidió llegar hasta el nosocomio para acompañar a los militantes lastimados y por este motivo no pudo estar presente en el cierre del acto de “La Corriente Nacional Militancia”.
Según expresó el primer mandatario provincial, la situación está controlada. Aclaró que los militantes no sufrieron heridas de consideración y están fuera de peligro.

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