San Juan decidió que siguiera el modelo oficial, dándole además la reelección a Cristina Fernández.
Gioja y Cristina tuvieron tres elementos discursivos en común durante sus festejos de anoche, poco más de cuatro horas después del cierre de los comicios. En primer lugar, el agradecimiento y reconocimiento a los adversarios: Hermes Binner (e incluso el macrismo) en el país, y fundamentalmente el basualdismo en San Juan, lo que marcó el tono conciliador de la jornada cívica. En segundo término, y muy ligado al primero, la convocatoria a todos los sectores políticos al trabajo de la gestión que comenzará el próximo 10 de diciembre. Y por último, un tramo muy emotivo dedicado al fallecido ex presidente Néstor Kirchner, indicado como artífice medular del proyecto tan legitimado ayer en la voluntad popular.
La consolidación abrochada anoche por la gestión G tiene muchos flancos. El oficialismo obtuvo el mejor resultado promedio que se haya obtenido en una elección general en la provincia, contando los votos positivos. Además, mantiene una mayoría absoluta en la Legislatura provincial. Y, en un logro adicional, con los resultados provisorios conseguía a última hora ubicar en el Congreso a sus tres candidatos a Diputado nacional, Rubén Uñac, Graciela Caselles y José Villa. Esto le imprime un sabor extra de victoria a las huestes giojistas, ya que se revierte el resultado obtenido en 2009, cuando Mauricio Ibarra lograba ubicarse en una banca de la Cámara Baja, y ahora el proyecto político oficial recupera esa representación total en la Nación.
Pero así como el batacazo ibarrista representó el talón de Aquiles del Frente para la Victoria hace dos años, ahora al portentoso tren G se le descarriaron algunos vagones en los municipios: los votos escrutados anoche a última hora indicaban que los candidatos a Intendente del Frente Unión Producción y Trabajo jalonaban una apretada victoria en Zonda, Ullum, Angaco y Santa Lucía, imponiéndose con lo justo sobre los aspirantes del FpV. De mantenerse esa tendencia, significará un triunfo también histórico del basualdismo, a la vez de un posicionamiento clave.
La jornada electoral sanjuanina fue tempranera, con colas muy largas por la mañana y escuelas casi vacías por la siesta. Y la tranquilidad imperante fue interrumpida por apenas algunos incidentes aislados, en contraste con el clima de chicanas y denuncias que tuvo el plebiscito de mayo pasado. Uno de los rasgos más marcados fue el fuerte uso del recurso de cortar boletas. Y el nivel de respuesta al juego democrático superó el 76 por ciento de participación: es otro elemento que quedará para la historia.





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