Viedma.- (APP) El intendente de Ramos Mexía, Javier Giménez, señaló sobre la actividad ganadera ovina en la región que la proyección a 10 ó 15 años es contar “con 4 millones de kilos de lana, con lo cual tenemos que apuntar a dar valor agregado, apuntar a la calidad”.
Giménez señaló que “tenemos un 50% de los animales que teníamos en años anteriores”, como consecuencia de la larga sequía y la ceniza. Mencionó no obstante que “tuvimos algo de lluvia y está pronosticado que vamos a tener nieve durante el invierno, lo que es muy importante para contar con pasturas en la primavera”.
El intendente, que es a la vez vicepresidente del Ente de Desarrollo de la Región Sur, explicó respecto a la ganadería ovina que “tenemos que hacer un profundo análisis porque año a año la actividad tiene menos relevancia, no alcanza para sostener al pequeño productor porque el volumen de la lana cae”.
Mencionó que la proyección a 10 ó 15 años en la región es contar “con 4 millones de kilos de lana, con lo cual tenemos que apuntar a dar valor agregado, apuntar a la calidad”.
Explicitó a la agencia APP que “el producto tiene demanda y cada vez se paga mejor cuanto mayor valor agregado tiene”.
Instó además a complementar la Región Sur con el Valle Inferior para que esta zona permita el engorde final de los corderos excedentes para el mercado, como un esquema “veranada-invernada”.
Indicó que “hay que incorporar tecnología apuntando a una industria textil, comenzando con el lavadero y luego el hilado”.
Dijo que es razonable orientar para ese objetivo 400 mil kilos de la lana, con lo cual se estaría dando trabajo a 200 ó 300 artesanas, “con una inversión que no es millonaria”.
Recordó que en la localidad, donde hay un Plan Lanero Integral que se puso en marcha hace unos años, ya cuentan con una rueca bimotor fabricada por el INTI, pero habría que contar con más, explicitando que “una máquina de esas sale 3 mil ó 3.500 pesos y funciona con 12 V”.
En cuanto al lavado de la lana, explicó a la agencia APP que el proyecto apunta “a reciclar el agua en un 70%, utilizando menos cantidad, aprovechar el residuo de la lanolina que utiliza la industria química y farmacéutica”.
Sobre el lavadero que había en Jacobacci dijo que “quedó trunco” y de allí hay que aprender “ir de a poco, de menos a más, consolidando el proyecto progresivamente”.
A nivel provincia expresó que hay que planificar el desarrollo de cada región de manera que todas las actividades se complementen y no que compitan entre sí. (APP)
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