Un total de 419 milímetros 7 décimas fue el registro de lluvia caída entre enero (188 milímetros 2 décimas) y febrero (231 milímetros 5 décimas), en el distrito de Junín, con lo cual se ha revertido el fenómeno de sequía grave que se había extendido desde aproximadamente el 20 de noviembre de 2011 y mediados del pasado mes de enero, pero semejante cantidad de agua caída llegó tarde para el maíz y la soja de primera mientras que los productores miran con mucha expectativa lo que puede suceder con la soja de segunda, pero las estimaciones indican que sus rindes no ayudarán a afrontar los costos de inversión.
Guillermo Giannasi, titular a nivel de la provincia de Buenos Aires de Federación Agraria Argentina y vicepresidente segundo a nivel nacional de la entidad, dijo a LA VERDAD que ha sido “bueno la llegada de la lluvia y las cosas cambiaron con relación al pasado lunes 9 de enero cuando se hizo la asamblea regional de Federación en Junín” y mencionó que en El Triunfo se ha registrado una marca similar a la contabilizada en nuestra ciudad.
Sin embargo sostuvo que “no pudimos revertir los daños sufridos antes del 10 de enero” mencionando como ejemplo que “los maíces que teníamos como granos para nuestras vacas en el campo, los tuvimos que picar y en algunos sitios se han registrado rindes calamitosos”.
Citó informes de organismos como CREA que “indican que existen daños importantes sobre todo en los cultivos de soja de primera, aunque hay una incógnita con relación a la soja de segunda que se debió haber sembrado en los primeros días de diciembre pero recién se sembró después del 10 de enero, con las nuevas lluvias. Esperemos que en marzo haga calor, sin ninguna helada –vale recordar que el 21 de este mes arranca el otoño-. Es muy complicado el panorama”.
Giannasi expresó que se estima una pérdida del 40-50% en maíz y en soja de primera, se calcula disminuciones de entre un 20 y un 30%.
“La lluvia ayudó -dijo el dirigente de FAA- pero también nos complicó porque tras las precipitaciones, para el gobierno se terminó el problema. Hace ya más de veinte días que no somos convocados y no se habla más del tema, pero los productores siguen afectados y el panorama será grave en dos meses porque los rindes no estarán adecuados para hacer frente a todos los gastos que se deben hacer frente”.
“Una cosa es el relato y otra la realidad”
“El gobierno dice que quiere conversar –continuó Giannasi -, pero una cosa es el relato y otra la realidad: hace veinte días que no convoca a la comisión de emergencia agropecuaria y anunciaron mil quinientos millones de pesos de apoyo financiero por el Banco Nación, pero los productores van a los bancos y los gerentes dicen que no hay nada”.
“Se hacen grandes anuncios, confunden a la sociedad y en la práctica tenemos serias complicaciones. Estamos muy preocupados por la suerte futura de los pequeños y medianos productores”, enfatizó el dirigente agrario quien amplió este concepto al decir que “existe un proceso de concentración y avance muy grande de los grandes grupos, y al no haber rendimientos necesarios debido a la sequía, no alcanzará lo que se coseche para pagar las cuentas”.
“Habrá mucha complicación a fines de marzo y abril cuando la máquina entre al campo y veamos que lo que se junte no alcanzará para pagar las cuentas”, reiteró.
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