Hoy reuniría a sus colaboradores más cercanos para analizar la crisis. También sus concejales buscan precisiones. Merino directamente le pidió que renuncie.
De lo poco que puede conocerse por esa distancia que el intendente puso con la prensa, trascendió que hoy por la mañana Giacomino reuniría en su casa particular a los colaboradores más cercanos, para evaluar el futuro de la Tamse, y también la marcha de la gestión y el particular clima de confrontación interna que envuelve al gabinete.
La mecánica de bajar un cambio y pensar junto a su “mesa chica” de funcionarios cómo salir del atolladero, ya fue utilizada por Giacomino en otras ocasiones, por caso, el durísimo conflicto con el Suoem de mediados del año pasado. En aquel momento estaban claras sus referencias en el equipo de funcionarios: Guillermo Luque, Roberto Avilia, Fernando Cámara, entre otros.
Hoy es diferente. Hasta anoche nadie sabía a ciencia cierta quiénes iban a ser convocados al cónclave. Justamente, el nombre de los asistentes puede dar un primer indicio respecto a cómo y en quiénes se apoyará Giacomino para salir de esta crisis.
Nadie aventura, por lo menos en público, inminentes retoques en el gabinete y menos luego de que Giacomino haya atravesado una de las semanas más difíciles de su gestión. Sin embargo, hay demandas internas para que el intendente revea su forma de trabajo y el rol de sus colaboradores, y él mismo habría recogido esa inquietud.
Por su lado, también están preocupados por el cariz que tomó la situación los concejales giacoministas, quienes ayer pidieron una reunión urgente con el intendente. En su caso, ven con preocupación que las marchas y contramarchas en la gestión de la Tamse no dan el mejor marco político para empezar a discutir, en unas semanas, un posible aumento del precio del cospel de dos a 2,60 pesos como sugiere el Ejecutivo.
El desconcierto que se percibe desde fuera del Palacio 6 de Julio empezó a tomar algunos ribetes preocupantes, como el pedido de renuncia del intendente que planteó el saliente secretario de Transporte, Raúl Merino, quien tildó de “traidor” a Giacomino.
Aunque se trató del reclamo destemplado de un funcionario que acababa de dar un portazo, sus dichos instalaron un eje de discusión que hasta ahora no se había registrado. Así, desde distintos sectores políticos salieron a fijar posición, en su mayoría reivindicando la institucionalidad.
El viceintendente, Carlos Vicente, pidió que Giacomino “abra el diálogo” para lograr un “sostén institucional”, pero insistió en que “tiene que terminar el mandato”. La concejala Olga Riutort (bloque Eva Duarte) dijo que le “da pena” la situación del intendente y deseó que “termine el mandato mejor de lo que está ahora”.
A su turno, el vicegobernador Héctor Campana prefirió repartir culpas también hacia el Frente Cívico que lidera Luis Juez, al señalar que Giacomino “continúa con algunas de las políticas que se llevaron a cabo en la anterior gestión”, justamente del actual senador nacional. La misma posición asumió el senador Ramón Mestre (UCR), al advertir que “hoy sufrimos la improvisación y la irresponsabilidad política que nació en el 2003, con ese espacio nuevo, llamado Partido Nuevo”.
Juez en tanto, remarcó que a él nadie lo puede “responsabilizar por los cambios humanos, políticos y de valores” de Giacomino, con su decisión de alejarse del Frente Cívico y enrolarse en el kirchnerismo.




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