Funcionarios lo agasajaron en el quincho de la sede municipal. Le entregaron el traje que compraron a partir de una "vaquita".
Al menos por un rato, ayer el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, se debe haber olvidado de los serios problemas que aquejan a la ciudad y de sus responsabilidades como administrador, ya que eligió regalarse un par de momentos gratos en el día de su cumpleaños número 46.
A primera hora de la mañana, en el quincho ubicado en el subsuelo de la sede municipal irrumpieron algunos funcionarios de segunda línea y le obsequiaron un traje marca Etiqueta Negra (la misma que vestía al conductor televisivo Marcelo Tinelli) y un par de zapatos. Entre otros, habrían asistido Silvia Cusot (secretaria de Educación), Marcela Díaz, Fernando Rosso, y Pablo Brizuela, según pudo relevar este diario.
Poco después, niños de la escuela municipal Amadeo Saba-ttini se llegaron hasta el propio despacho del intendente y completaron la escena festiva con una torta y la entonación del tradicional Feliz Cumpleaños.
El "cumple" pareció elevarse a la categoría de acto público, ya que la actividad fue incluso difundida por la Dirección de Prensa, a través de fotografías enviadas a los medios de comunicación, junto con las de un par de actividades de agenda de la gestión: los festejos por el cumpleaños de barrio San Vicente y la licitación por la compra de 30 colectivos de Tamse.
Más moderado estuvo el intendente en su cuenta de Facebook, a través de la cual recibió decenas de felicitaciones en su día, que se encargó de retribuir por la misma vía: "Muchas gracias por todos los saludos. Me llena de alegría poder tomarme un par de minutos en este día y leer tantos buenos deseos", respondió.
La idea de regalarle un traje partió de su esposa, quien se encargó de recolectar aportes personales que fueron entre los 80 y 100 pesos de parte de una treintena de funcionarios, como adelantamos en nuestra edición de ayer.
La primera dama municipal ya había sorprendido el viernes pasado al asegurar que les daba agua bendita a los funcionarios y también que les pedía rezar por el bien de la gestión de su marido.
La tradicional "vaquita" es práctica recurrente de Giacomino, quien tiempo atrás les hizo poner plata a sus funcionarios para financiar la movilización de militantes al acto que el presidente del PJ, Néstor Kirchner, encabezó en el complejo Forja.
Esa singular mecánica de recaudar a través de los funcionarios, recuerda a dos personajes célebres de la política argentina, el matrimonio que componen Carlos "Tata" Juárez y Mercedes "Nina" Aragonés, quienes pasaron a la historia por haber hecho de Santiago del Estero uno de los feudos más atrasados y personalistas de los que tenga memoria la política nacional.
"Nina" era una señora barroca, también muy religiosa, que dirigía su ejército de "rameras", como llamaban en Santiago a las mujeres de la Rama Femenina, que le debían sus trabajos y obediencia perpetua.
Una de las maneras en que se le rendía culto al matrimonio de mandamases santiagueños se podría apreciar en sus cumpleaños: era habitual que todos los funcionarios de la administración (incluyendo legisladores y jueces) estuvieran obligados a aportar una suma fija de dinero para comprar suntuosos regalos. Era conocida la afición de "Nina" por las joyas, y más de una jueza santiagueña cayó en desgracia frente a los ojos de la poderosa pareja luego de negarse a aportar para la colecta de cumpleaños.



Comentá la nota