Daniel Giacomino le mete un rebaje a la confrontación con el Suoem, y acelera a fondo con el plan de obras de la Nación.
Durante la entrevista se lo ve relajado, casi confiado en que el devenir le dará su última chance de proyectarse para 2011 gracias a la mejora que tendrá su imagen por el aluvión de obras que, con plata de Cristina, inaugurará en los próximos meses, según promete. Lo dice abiertamente: "2010 será mejor. El año pasado estuvimos tapados por la crisis y el conflicto con el gremio".
Su fe se basa en los números del primer mes del año: los ingresos (tasas y coparticipación) crecieron un 20 por ciento en comparación con enero de 2009.
–La buena noticia de la recaudación trae aparejada una "mala" para usted: que el Suoem vaya con todo a pedirle un aumento.
–No sé cuál es la expectativa del gremio. Si logramos no subir los sueldos por encima del 20 por ciento en el año, otorgando subas en distintas épocas, andaremos bien. (En 2009) cerramos el gasto con el 60 y pico por ciento del total del presupuesto. El objetivo es llegar a que los salarios no se lleven más del 55 por ciento. No hay prolongaciones de jornada, no hay horas extra nuevas, no hay más personal. Las únicas incorporaciones que preveo son para el nuevo Hospital del Sur.
–¿Insistirá con los concursos para esos cargos?
–Sí. La idea es que se hagan este año, aunque modificando la ordenanza para dejarlos dentro del ámbito de la Municipalidad y sin (la participación de) instituciones que lo condicionen, como ocurrió el año pasado cuando la salida de la Federación Médica hizo caer el concurso. La idea es que con el Hospital del Sur los concursos se instauren como método de ingreso a Salud.
–¿Qué cambiará en la relación del Ejecutivo con el Suoem?
–Es clave bajar la conflictividad. Si lo logramos, tendremos continuidad en las obras. Eso necesitamos.
–¿Qué hizo mal la Municipalidad para que todas las obras anunciadas con financiamiento nacional no se hicieran?
–El plan de obras se dividió en dos partes: las que estaban en marcha – ampliación de la planta de tratamiento de Bajo Grande, la cloaca máxima sur y el Hospital del Sur, por 210 millones de pesos– se están haciendo. De los otros 300 millones presupuestados –para conexiones domiciliarias de cloacas, 980 cuadras de asfalto, los cuatro accesos a la ciudad, 16 desagües, 1.800 luminarias– siempre me dijeron (en la Nación) que 2009 fue muy complicado. Lo tengo que enmarcar en la crisis económica y en que la prioridad fue puesta en la provincia de Buenos Aires. De todos modos, no nos suspendieron las que estaban en marcha… Quisiera no darle una lectura política porque nos llevamos bien con la Nación. Hablo con Julio de Vido, hablo con (Néstor) Kirchner. Cuando yo le pregunté a De Vido cuánto íbamos a poder ejecutar, él respondió: "Todo". No hay ninguna razón para que no se hagan las obras.
–¿Qué tiempo llevaría hacer el paquete de obras entero?
–De Vido me habló de no más de un año y medio. Se supone que es un paquete que debería cumplirse como para que uno pueda mostrar gestión. En noviembre de 2011 no nos sirve.
–Pero hay obras menores que no se están ejecutando con celeridad, por ejemplo el bacheo intensivo…
–El bacheo anda muy bien: están trabajando seis cuadrillas municipales y tres de empresas. Ahora la Nación proveerá mil toneladas de asfalto en caliente. Con eso, tenemos material para las seis cuadrillas durante cuatro meses. El bacheo ya se empieza a notar y lo van a ver durante todo el año.
–¿La mejora del alumbrado público también está atada a los fondos de la Nación?
–Es lo mismo que con los baches. Si mantenemos el ritmo, se va a notar. Están previstas dos obras importantes: 1.800 luminarias nuevas en grandes avenidas y 10 mil luminarias para cambio de ya existentes (luz blanca por amarilla). A ésta la veo más avanzada.
–¿De estas realizaciones depende su futuro político?
–El futuro de la Intendencia está atado a esas obras y al mantenimiento de las escuelas y los dispensarios. Entre las obras de la Nación y el regalito de 30 millones de dólares de Schiaretti (por el fondo anunciado por la Provincia), podré mostrar una gestión importante.
–¿Ya sabe a qué va a destinar esos 30 millones de dólares?
–Tengo un par ideas: ampliar la Costanera hacia el este y hasta el Chateau, reconstruir el Teatro Comedia y recuperar el cauce del río: que tenga forma de río, más espejo de agua, que no se vea chiquito.
–¿Podrá, finalmente, obtener fondos del banco de desarrollo que proyecta con otros intendentes?
–Es difícil. Hizo mucho ruido con la Provincia. Prefiero seguir con el paquete de obras nacional y provincial y demostrar que una buena relación le permite a la ciudad mejorar. Juez con Kirchner se llevaban excelente, pero no lograron casi nada. Si quienes pensamos que la coparticipación (de impuestos) debe cambiar somos capaces de conseguir obras, aun con este reparto inequitativo que hace la Nación, al finalizar estos cuatro años quedará instalado que las buenas relaciones hicieron que Córdoba avance.
"Por mí, seguiría 4 años más"
Tranquilo vecino. El intendente aclara que la frase es sólo una expresión de deseo... Aunque, por las dudas, deja abierta una ventanita abierta a la reelección, en principio impedida por la Carta Orgánica Municipal.
–¿No le importa su futuro político?
–Claro que importa. No me quiero ir a mi casa en 2011; no me preocupa volver a Hemoderivados. Quiero seguir en política. Tengo 45 años. Pero ahora, lo que más quiero es hacer una buena intendencia. El año pasado, por el nivel de conflictividad, muchas cosas que hicimos no se vieron o valoraron. Este año va a ser mucho mejor.
–¿Dónde se imagina en 2011?
–No tengo que pensar necesariamente en una candidatura. No sé si la de intendente me llevará a la Gobernación.
–¿Pensó en repetir en la Municipalidad?
–Es un tema complejo. Hay dos bibliotecas: unos dicen que mi mandato está cumplido; otros opinan que yo no cumplí el mandato. Es sumamente complicado.
–En el marco de los deseos, no en el marco jurídico, ¿le gustaría?
–Si yo pudiera legalmente, sin ningún artilugio a lo Menem, a mí me encantaría ser intendente cuatro años más. Pero en principio no puedo. A los mejor el proyecto político lleva a que tengamos que disputar la Provincia, y lo haremos.
–¿Se imagina en una fórmula con José Manuel de la Sota quien también restableció relaciones con los Kirchner?
–No. No tengo nada con él, pero es el candidato de Unión por Córdoba y yo no estoy ahí.



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