El jueves último, Claudio Grasso, junto a su hermano, ambos responsables de la empresa encargada de construir el barrio privado ‘Nuevo Quilmes’, mantuvieron una larga reunión en el palacio municipal con el asesor letrado Walter Di Giuseppe.
Sin embargo, extraoficialmente, se menciona que en realidad los Grasso ya buscan la posibilidad de conseguir una autorización expresa por parte de la Comuna de Quilmes para poder aprovechar la actual construcción de la nueva bajada de la Autopista La Plata-Buenos Aires que se está llevando adelante en Wilde (Avellaneda), para tener su propio acceso privado a la Autovía. Se recordará que la obra en ejecución en Wilde (bajada Las Flores) ya bloquea uno de los desagües por debajo de la Autopista de una de las tosqueras y de los propios pluviales de Wilde-Don Bosco. Todo, ante el silencio de las autoridades quilmeñas.
En este marco, y hablando de obras en la Autopista La Plata-Buenos Aires, este medio también pudo conocer que el puente que pasa por encima de la Autopista en Bernal hacia el río, debía contar con una senda peatonal, algo que estaba presupuestado y pagado pero la obra nunca se hizo. En la actualidad, los peatones que se desplazan a pie desde Bernal hacia la costa bernalense deben cruzar el puente por donde circulan los vehículos.
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