Gestionan proyectos de mitigación

Gestionan proyectos de mitigación
Ante los recientes desprendimientos de rocas, el municipio de San Martín de los Andes busca conseguir apoyo de Nación para realizar obras que logren contener el peligro geológico que sufren algunas zonas.
San Martín de los Andes > Las últimas caídas de rocas en la zona de Villa Paur de la localidad provocaron una creciente preocupación no sólo entre los funcionarios municipales sino también en los vecinos.

La comuna acelera las gestiones para financiar proyectos de obras en los faldeos de Villa Paur y el cerro Curruhuinca con el objetivo de mitigar el fenómeno de la caída de rocas en las laderas. En los últimos días se realizaron gestiones ante organismos nacionales para poder contar con los recursos y concretar así las obras necesarias para esas zonas. Las tareas incluyen la colocación de mallas metálicas para la contención de las piedras que pueden desprenderse y rodar hacia abajo.

En declaraciones radiales, el secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad, Martín Comesaña, explicó el alcance de estas medidas. “Este tipo de barreras se utilizan para contener rocas de hasta 70 centímetros de diámetro mediante redes especiales de acero con parantes de entre 7 y 9 metros de alto colocadas en lugares específicos”, indicó. Y agregó: “Primeramente se lleva a cabo un cálculo de ingeniería en base a software aplicado a esta especialidad, donde se obtienen datos del perfil de la montaña, la vegetación existente o no, datos geológicos, curvas de nivel. Estos arrojan el lugar adecuado para su instalación. Es un método pasivo porque se prepara para la prevención, ya que el activo es cuando se trabaja sobre la piedra”.

En este contexto, Comesaña aclaró que se trata de “mitigaciones parciales”. “Es más complicado en los casos de rocas de mayor tamaño como las caídas el pasado 4 de junio en Villa Paur frente al destacamento de la Policía de Tránsito, que pesaban entre 7 y 15 mil kilos. Traspasaron un cipresal que actúa naturalmente como barrera de contención”, aclaró. En esa oportunidad, las enormes piedras provocaron destrozos en una vivienda, gran parte de un corralón y algunos vehículos estacionados hasta quedar sobre el asalfato de la Ruta 234.

Días atrás, el ingeniero Ricardo Ferreyra -integrante de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Nación- inspección las obras de desagües pluviales que fuera licitada por ese organismo. En ese momento, funcionarios municipales le comunicaron sobre las gestiones realizadas por el municipio a los efectos de obtener fondos para tareas de mitigación en el cerro Curruhuinca.

“Existen posibilidades de conseguir recursos para la ejecución de las escorrentías y también para la prevención de caída de piedras, que es otro gran problema que presentan los faldeos desde el barrio Calderón hasta el Buenos Aires Chico, y que están descriptos en el informe Halcrow”, puntualizó.

Causas

El funcionario municipal comentó que, durante una recorrida por la zona, integrantes del Parque Nacional Lanín le aseguraron que hay una “estrecha relación” entre los eventos geológicos sucedidos recientemente y las lluvias.

“El régimen de precipitaciones en San Martín de los Andes está cambiando y, de acuerdo con los datos que tienen en ese organismo, en vez de llover pequeñas cantidades de milímetros por día en forma continua, el patrón ahora está mutando a uno de carácter más tropical, o sea mucho de golpe en poco tiempo. Esa gran cantidad de agua genera escorrentías, lavado y desmoronamiento de piedras. Hay que recordar que lo ocurrido el 4 junio estuvo precedido por toda una semana con lluvias muy abundantes y una fuerte helada la noche en que se produjo el desprendimiento. Luego hubo otros dos hechos similares con rocas menos voluminosas pero con un origen similar”, remarcó el funcionario municipal.

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