El concejal Guillermo Di Liscia (Socialismo / FrePam) dijo que en lugar de administrar como corresponde, el intendente y los suyos están dedicados a una construcción política personalista, "para uno vaya a saber qué".
Así se refirió a las movidas del jefe comunal y sus allegados para instalar una candidatura en 2015. Larrañaga ya sueña con quedar posicionado como posible candidato a gobernador del PJ, pese a que recién lleva medio año gobernando a la capital pampeana.
Tal como informó El Diario en los últimos días, no sólo armó un asado con la idea de instalar su línea personal y cooptar a algunos referentes de las unidades básicas, sino que hasta evalúa un cargo de organigrama que le permita distribuir los espacios de poder con algunos aliados, hasta considerando la chance de tener postulantes propios en las internas legislativas que podría haber el año que viene.
“La reflexión que hacemos todos es en el sentido que nos parece que tenemos un gobierno municipal que se dedica a la construcción política como una cuestión personal y con otras aspiraciones, mientras su gestión en la ciudad ha perdido el rumbo”, dijo Di Liscia en diálogo con El Diario.
“Tenemos un gobierno municipal que ha perdido el rumbo y en lugar de gestionar se dedica a la construcción política para uno vaya a saber qué”, insistió.
El edil añadió: “La verdad que haber presentado el presupuesto el 12 de junio como lo ha presentado ahora cuando ya pasó medio año da una idea de la falta de rumbo; además se hace mención a un cambio de organigrama que acá no aparece. Incluso no sabemos con qué organigrama está funcionando la gestión de Larrañaga”.
Di Liscia, consultado respecto de la insólita situación que involucró a Larrañaga, que durante 4 años no presentó declaraciones juradas -y sólo lo hizo cuando fue intimado mediante una cédula policial- dijo: “La verdad es que me llamó la atención porque no sólo debe cumplir con la formalidad de presentar la declaración jurada sino que también es una obligación que permite conocer la evolución patrimonial de un funcionario”.
Justamente en los años de “ausencia” de Larrañaga en la documentación oficial del Tribunal de Cuentas se produjo un crecimiento notable de su patrimonio. “Me llama la atención que hayan pasado tantos años sin que la presentara”, insistió Di Liscia.

Comentá la nota