Gestión, espera y la variante del PJ federal

Gobernar con eficiencia, mostrar obras en la Capital y esperar hasta que aclare la interna peronista nacional. Son las consignas que ratificó Juan Schiaretti
Gobernar con eficiencia, mostrar obras en la Capital y esperar hasta que aclare la interna peronista nacional. Son las consignas que ratificó Juan Schiaretti en los últimos días. Evita apurar los tiempos porque falta mucho para las urnas de 2011 y porque enfrenta cuestiones que hoy no puede resolver.

Una es la relación del peronismo cordobés con el kirchnerismo. No se sabe con certeza qué actitud adoptará José Manuel de la Sota, el accionista mayoritario del PJ provincial, lo cual condiciona al gobernador más de lo que le gusta admitir. De todas maneras, Schiaretti sigue transitando un camino que cada día lo aleja más del matrimonio presidencial, tal como lo evidenció en sus declaraciones del 9 de julio. La proyección nacional que procura deberá plantearla desde una postura independiente –difícil de sostener en el marco de la interna nacional– o acercándose al Peronismo Federal. Con cautela, éste es el camino que empezó a transitar Schiaretti.

La otra cuestión es precisamente el armado del Peronismo Federal en Córdoba. Convocatoria a la Participación, la corriente que orienta Eduardo Mondino y que auspicia la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde, es la base inicial de los “federales”. Mondino lanzará el 23 de este mes en Villa María el Instituto de Participación, para apuntalar su precandidatura a gobernador, casi seguro por fuera del PJ oficial. También se sumarán otros dirigentes. Por lo pronto, ya se acercó a Duhalde el Peronismo que Viene, cuyo principal referente es el intendente de San Francisco, Martín Llaryora, un schiarettista de la primera hora.

Mientras ausculta la interna, el gobernador insiste en la gestión. Quiere instalar la imagen de un administrador eficaz que cerrará 2010 con superávit fiscal e intenta mostrar el vaso medio lleno con la salida de la emergencia previsional de más de tres mil jubilados (quedan todavía casi 4.600). Y, por cierto, la “cuestión Capital”, que pasa por mostrar las obras que la Provincia hizo en la gran ciudad: la remodelación del centro histórico, la continuidad e iluminación de la avenida Circunvalación y el servicio de Wi-Fi gratis, entre otras iniciativas. Aunque diga lo contrario, el inquilino de las Tejas intenta consolidar su imagen entre los capitalinos, donde le cuesta hacer pie a su partido.

Mientras busca aprovechar su tiempo como gobernador, aliviado ahora del peso de la deuda con la Nación, Schiaretti espera que aclare la interna nacional del peronismo; lo hace condicionado por variantes que hoy no puede resolver y cada vez más lejos de los Kirchner.

Comentá la nota