El área de Gestión Ambiental continúa con las inspecciones a industrias del Partido

Se llevan a cabo controles con el fin de hacer cumplir las ordenanzas vigentes en la provincia de Buenos Aires. Las tareas se coordinan de acuerdo con las exigencias de las zonas donde están instaladas las plantas de las empresas de la ciudad y del Partido.
La Dirección de Gestión Ambiental intensifica las tareas de inspección en las industrias de nuestro medio con el fin de tener un panorama específico sobre las cuestiones relacionadas con este tema.

“Cuando hablamos de los relevamientos ambientales estamos en condiciones de explicar los procedimientos puntuales a efectuarse en los emprendimiento productivos que, por materias primas o bien por el proceso desarrollado a través de la manipulación de productos, pueden generar un daño al medio ambiente y a la salud de los trabajadores o población en general.

“Todos estos relevamientos apuntan más allá del compromiso fiscalizador que debe ejercer el Municipio, y buscan incentivar la evolución de las empresas en cuanto a la adecuación de procesos productivos, consideraciones de materias primas alternativas y gestión de sus residuos especiales para conseguir más sustentabilidad en el tiempo, y que acompañe la dinámica de la problemática ambiental. Con relación a esto, debemos explicar que los compromisos de los empresarios son los que definimos como ‘solvencia ambiental’, indicaron desde esta dependencia, a cargo de Daniel Scovenna.

Trabajo constante

Ampliando sobre las tareas que se efectúan, se aseguró también que “la ciudad y su crecimiento productivo ambiental no escapan a esta realidad, al igual que la mayoría de las localidades del interior enfrentan los desafíos de acompañar no sólo emprendimientos que en muchos casos se han quedado en el tiempo en la tecnología de procesos, sino que han quedado ubicadas en lugares que por el crecimiento poblacional ya no son aptos para su funcionamiento. Y si bien es cierto que se consideran los derechos de su preexistencia, las exigencias en materia ambiental hacen más dificultoso que puedan demostrar la ‘solvencia ambiental’, y mantener como resultado de esto las certificaciones provinciales vigentes”.

Material peligroso

“Con el Departamento de Materiales Peligrosos de la Policía, área Delitos Ecológicos de San Nicolás, y el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, a través de sus unidades de respuesta rápida, trabajamos en un procedimiento de identificación, control y mitigación de sitios impactados por accidentes con materiales peligrosos en los corredores viales de las rutas Nº 8, 188, 178 y 32 dentro del Partido de Pergamino.

“En este sentido cabe destacar que el accionar primario en incidentes con transportes de materiales peligrosos se lleva adelante con intervención coordinada de la Patrulla Rural de Pergamino; Bomberos Voluntarios; Policía Bonaerense; Unidad de Respuesta Rápida de Delitos Ecológicos de San Nicolás; Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, unidad laboratorio móvil; concesionario de ruta que corresponda según el lugar; Dirección de Gestión Ambiental; Dirección de Defensa Civil; Subsecretaría de Servicios Públicos y Cooperativa Eléctrica”, señaló Scovenna mientras mostraba los documentos que se vinieron elaborando con las entidades mencionadas a fin de lograr un trabajo coordinado para hacer frente a las dificultades que pueden darse en carreteras que atraviesan el Partido.

Control especial

Desde Gestión Ambiental se hace cumplir la ordenanza sobre los controles a los establecimientos de Producción Animal Intensiva (PAI), creados o a crearse en el ámbito del Partido, los cuales deberán adecuar su funcionamiento a los requisitos, exigencias y limitaciones que se establecen.

Cabe destacar que se entiende por PAI a los procedimientos y actividades destinadas a la producción de animales, sus productos y subproductos (carne, huevos, leche, cueros, pieles, plumas, pelo, lana , etcétera), incluyendo animales acuáticos, desarrolladas en establecimientos donde los alimentos son suministrados directamente al animal en confinamiento, y los derechos y residuos de los animales (estiércol, animales muertos, residuos de alimentos, etcétera) estén concentrados en sitios que sobrepasen la capacidad de asimilación del suelo.

“La ordenanza está en vigencia y es una condición indispensable para las actividades de producción animal intensiva. El trabajo se divide en dos áreas específicas, una dependiente de la Secretaría de la Producción, que es el área de calidad agroalimentaria y sanidad ambiental; y de parte de la Dirección de Gestión Ambiental, dependiente de la Secretaría de Planeamiento, Obras y Servicios Públicos, nos abocamos a los aspectos de buenas prácticas y la evaluación de impacto ambiental que deben presentar las empresas, y técnicamente hacer un acompañamiento para desarrollar una producción más limpia de estos establecimientos de cría intensiva con el manejo complejo que tiene. En cuanto a la instalación y habilitación de nuevos establecimientos, tienen que cumplir con una serie de leyes de la provincia de Buenos Aires y los planes nacionales del Senasa. Vamos a hacer hincapié en lo que a medio ambiente se refiere, la calidad del medio ambiente y bienestar animal.

“Es normal este tipo de actividad cuando la ciudad registra un crecimiento, comienzan los conflictos con los establecimientos ya que los vecinos denuncian moscas, olores y demás molestias. Toda la legislación ambiental ha hecho una modificación en los criterios de manejo en cuanto a cadáveres y las excretas. En muchos casos se busca el compostado para evitar los conflictos con incineración o con transporte. Estas son pautas que evitan la cría de la mosca, el tratamiento larvario para evitar eso y los conflictos que a veces genera al no poder tratarse de alimentación porque muchos de los productores avícolas son exportados. Hay que tener un tratamiento muy específico y particularizado para evitar ese conflicto”, culminó Daniel Scovenna.

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