Con un prometedor camino por delante, Mariano Poblete, el neuquino que se consagró segundo en "La voz argentina", no teme reconocer su talento. Con sólo 21 años, el músico ya se prepara para grabar su primer disco, además de una gira por el país.
Después de cinco meses de boom mediático y tras la última gala en vivo, donde cautivó con una precisa versión de “La bifurcada” de Memphis La Blusera, Mariano comenzará a transitar los primeros pasos de una prometedora carrera musical, que pronto lo depositará en un estudio para grabar su primer trabajo discográfico, que será lanzado bajo el sello Universal Music.
Pero eso es lo que vendrá. Ahora lo que está latente es lo que quedó de su última presentación y la sensación del momento en que Marley leía el veredicto del público. El duelo se daba entre él y el rosarino Gustavo Corvalán. Antonella Cirilo y Mateo Iturbide (el favorito según las redes sociales), ya habían quedado atrás.
Sorpresa
“Todos nos sorprendimos cuando Mateo sacó el cuarto puesto. Fue como un ‘bueno, ya podemos esperar cualquier cosa’. Me veía con muchas probabilidades de ganar”, contó el joven, único sobreviviente del equipo Miranda!.
“Igual, siempre tuvimos presente la historia de Gustavo, el albañil que está por tener su bebé... Como que es una historia mucho más conmovedora que la mía, que soy un pibe de 21 años que probó suerte y quiere empezar con su carrera musical”, agregó Poblete.
Mariano tuvo la virtud de destacar el talento de su compañero y de contenerlo en los momentos de mayor suspenso. Pero no desconoció la lógica de los certámenes televisivos donde las biografías con fuerte componente emotivo siempre son recompensadas.
“Este programa apuntó a ser otra cosa, pero igual la televisión tiene eso de ‘lo del albañil que pasó a ser tal cosa’. Igual, Gustavo se ganó el cariño de la gente por lo tipazo que es, aparte de como canta. Eso que pone cuando va a cantar, esa sonrisa, esa buena onda”, rememoró a horas del show que lo posicionó como la segunda voz más votada. “Estaba feliz por estar ahí, ganar ya era un lujo”, según expresó.
Desafíos
Al igual que sus compañeros, la vida de Mariano experimentará un giro que no está exento de sacrificios. En pos de continuar el destino trazado luego de esta primera instancia, Poblete dejará su casa en Entre Ríos (donde cursa las últimas materias del Profesorado de Música con orientación en canto) para mudarse a la Capital Federal, incluso a pesar de que no le gusta la ciudad y todo lo que ella trae aparejado: ruido, contaminación y la ausencia de “ese sol que te pega cuando vas caminando”.
“Acá está el trabajo, hay más posibilidades. Así que donde tenga que viajar para crecer, lo voy a hacer”, dijo muy determinante, y estableció que su prioridad es editar el material que lanzará como producto del contrato firmado con la multinacional.
“Tengo que aprovechar que estoy en la boca de la gente y que están esperando el disco. Me revienta Twitter con gente que me dice: ‘Che, quiero tu disco, nada de Ares’, me puso una chica. Como diciendo 'lo quiero comprar, no descargarlo', y esas cosas son una forma de respetarte. Así que es buenísimo. Es muy lindo que te digan eso”.
De todas formas, el joven músico tiene los pies bien puestos en la tierra y entiende que la fama, sobre todo cuando se consigue a través de un dispositivo como lo es un reality, tiene un costado perverso: lo que hoy está en boca de todos mañana deja de existir.
“Uno siempre tiene miedo de desaparecer, pero las ganas de trabajar y la voluntad de hacerlo están. Obviamente vas a estar menos que antes en la boca de la gente, pero es moverte. Si querés triunfar en la música y querés que te escuchen, tenés que trabajar muchísimo. Y creo que los que se quedaron atrás (en referencia a ganadores de otros certámenes que desaparecieron) capaz que no trabajaron mucho”.
"Me quieren escuchar"
Al tiempo que Mariano fantasea con cómo será su álbum, este verano formará parte de una gira y una serie de shows que los cuatro finalistas realizarán por distintas ciudades del país. Porque “ganó Gustavo, pero estuve a muy pocos votos de ser el ganador. Estuvo muy parejo, entonces hay gente que me quiere escuchar a mí también. Además, es totalmente diferente mi música con la de Gustavo. Él hace más cumbia, más latino, y lamentablemente la cumbia puede más que el rock, ya lo acepté hace tiempo. Porque la cumbia abarca todas las clases sociales, porque es para bailar, es comercial. Pero prefiero generar menos plata y hacer lo que quiero, porque a mí me gusta el blues y el rock, eso es lo que quiero hacer”.
Justamente, respecto del género con el que fue delineando su perfil en el certamen y en relación a su última interpretación, contó que: “Estaba pensando que quería cantar esa canción y mostrarle a la gente que ese es mi palo, ese es mi estilo. Eso es lo que voy a seguir haciendo”.
En cuanto al destino que seguirá su carrera, Mariano evaluó todos los detalles. Sabe que el estar bajo una discográfica puede condicionar sus preferencias musicales, aunque consideró que “no me van a poder sacar del género, porque pegué, y tengo el segundo lugar, gracias a la música que hice”.
Ahora sólo resta desarrollar su propio estilo. "Tengo que generar algo nuevo. Lo que ya hicieron los próceres estos como Pappo, Adrián Otero o Luis Alberto Spinetta, eso ya está creado. Yo tengo que trabajar por crear cosas nuevas", concluyó.
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