Así lo aseveró Julio Bárbaro al referirse a un momento de confusión política que coincide con el clima pre-electoral. Dijo que si bien no existe una opción real que le dispute el poder al oficialismo, el factor bronca puede ser determinante para contrarrestar la reelección de Cristina Kirchner.
A continuación, Bárbaro recordó: “cuando Néstor Kirchner y Daniel Scioli perdieron ante Francisco De Narváez en las legislativas, el oficialismo hizo un gran silencio, pero inmediatamente se rearmó y convirtió la derrota en otra cosa”.
“Ahora – completó - pareciera que la piña del triunfo de Macri los dejó groggy y los llevó a dar respuestas que se asemejaron demasiado a goriladas, en el sentido de que si hay algo que no se discute en democracia son los votos”. “Es decir, en este sistema, los votos son como los goles: se cuentan; no se analizan”, subrayó.
Para completar su parecer en orden a la elección porteña, el dirigente peronista sostuvo: “el peronismo siempre analizó que la conciencia popular era el mayor nivel de conciencia y la izquierda cree que tiene una vanguardia esclarecida y, además, el derecho de explicarle al pueblo hacia dónde debe ir y por qué. Entonces nos encontramos con que son todos progresistas y de izquierda y que, en ese sendero, pueden demonizar a la gente porque votó a un determinado candidato”.
“Creo que se están olvidando que existen votos negativos y no comprenden que si la Presidenta no baja el nivel de agresión, no irá a ningún lado porque la sociedad quiere paz”, subrayó.
En idéntico sentido, Bárbaro reflexionó: “cuando Cristina Fernández da una línea y hay 200 personas que aplauden sin parar, la sociedad hace zapping. Le pasa lo mismo cuando ve que este Gobierno no se lleva bien con nadie y no entiende que en política unos y otros no son enemigos sino adversarios”.
“Siguen sosteniendo, equivocadamente, que la verdad es propiedad de uno y que el resto es el mal, situación con la cual entorpecen el desarrollo de la democracia y le quitan a las generaciones futuras la posibilidad de un país de convivencia”, indicó.
En tanto, a renglón seguido, insistió: “expresan un malhumor que no tiene ideología y se abusan del hecho de que ni Eduardo Duhalde ni Ricardo Alfonsín aparecen con posibilidades concretan de acceder al poder”. “Pero pueden haber sorpresas”, advirtió.
Al concluir, Bárbaro dijo: “estamos necesitando que el peronismo y el radicalismo sean superados por un centro de izquierda y un centro de derecha que manifiesten cordura; debemos asumir que los nombres son nostalgia, pero no proyectos y que los herederos sólo se llevaron un pedazo”. “O sea, respetemos el pasado pero vayamos hacia adelante”, exigió.







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