Más de la mitad de los argentinos descree del Parlamento. Políticos y analistas reconocen el problema. Apuntan a la falta de comunicación y las peleas televisivas
Los argentinos no sienten que el Congreso Nacional sea capaz de resolver los problemas que los afectan diariamente. Según una encuesta realizada por Isonomía Consultores casi el 54% de los consultados afirma que el máximo organismo representativo de los ciudadanos no cuenta con las herramientas necesarias para abordar los principales ejes conflictivos de la vida social. Más grave aún es la percepción mayoritaria de la ciudadanía de que en el Congreso no se discuten temas de relevancia para la vida de la gente: casi el 66% opina en este sentido.
Legisladores nacionales y especialistas admiten que la dirigencia política y el Congreso están muy desprestigiados sumado a que la gente ignora la labor parlamentaria. La gente no sabe qué se discute. El Congreso tiene grandes problemas de comunicación y la televisación de los debates no ayuda, el público percibe enfrentamientos políticos, consideró el analista político Hugo Haime. También para el director de Poder Ciudadano, Hernán Charosky hacen falta canales de comunicación con la sociedad. La verdad que mucha gente no sabe para qué existe, apuntó el consultor de Paradoxia Federico Landera. Otras razones que explican la mala percepción de la gente hacia el Congreso tiene que ver con la actitud decisionista del Ejecutivo que desprestigia la tarea del Congreso, consideró el diputado nacional por Peronismo Federal, Gustavo Ferrari y agregó: El Gobierno falta el respeto al Congreso.
En tanto el diputado Nacional Ricardo Gil Lavedra disparó: Muchas veces es el Poder Ejecutivo el que legisla por decreto argumentando la falta de celeridad e inoperancia del Congreso. Se trata de una falacia que prende fácilmente en una sociedad que no confía plenamente en sus instituciones, en ocasiones con buenos motivos.
Igualmente los legisladores consideraron que más allá del desprestigio, lo cierto es que la mayoría trabaja y mucho: Se ha impuesto en la conciencia colectiva la idea de que los políticos son vagos y la verdad que se trabaja mucho en las comisiones, opinó el ex diputado kirchnerista Juan Sylvestre Begnis y destacó: Hay que aplaudir un montón de leyes fundamentales para el país producto del Parlamento.
En este escenario, que plantea notables desafíos para el Legislativo, es positivo que un 70% de los consultados afirme que el Congreso no debería ser disuelto, contra sólo un 18% que opina en sentido opuesto. Pese a algunas dudas sobre su funcionamiento, los ciudadanos consideran que el Congreso es una institución democrática que merece ser defendida, consideró Landera. Sólo hay dos caminos: establecer una dictadura o tender a modificar tal percepción. Y la enorme mayoría quiere vivir en democracia, entonces hay que fortalecer al Congreso, concluyó Gil Lavedra.


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