Generalizada indignación en Caleta por corte de agua de más de cuatro días

Generalizada indignación en Caleta por corte de agua de más de cuatro días
Portando bidones vacíos, al tiempo que golpeaban cacerolas y enarbolaban pancartas con críticas a la dirigencia política, más de 1.500 vecinos protagonizaron poco después de las 18 de ayer una manifestación de protesta en la plazoleta del Gorosito.
Estaban indignados por el prolongado corte de agua que afronta la ciudad desde el jueves debido a otra sucesión de roturas en el acueducto que proviene del Cerro Arenales y se alimenta en el Lago Musters.

Cinco horas antes, la emergencia hídrica hizo que los funcionarios dejaran de lado las discrepancias políticas y se reunieran con dirigentes barriales en el edificio central del municipio, un encuentro que extrañamente fue vedado a la prensa que solo accedió cuando terminaba, a excepción de los medios oficiales.

Allí estuvieron el intendente José Córdoba y miembros de su gabinete, junto al vicegobernador Fernando Cotillo, los diputados Alexis Quintana y Rubén Contreras y los concejales oficialistas Javier Aybar y Juan José Naves, además del radical Juan Acuña Kunz y el director municipal de Protección Civil, Miguel Galán, entre otros.

Mientras se aguardaba que el agua por el acueducto troncal llegara por la noche, tras repararse a mediodía una cuarta rotura en cinco días, como medida paliativa se dispuso acelerar la actividad de una veintena de camiones cisternas particulares para atender las demandas de miles de familias, ordenándoles a sus propietarios reducir a 50 pesos el costo de los mil litros.

Los mismos, de acuerdo a testimonios de vecinos, venían cobrando por ese volumen como mínimo 80 pesos pero debido a la escasez algunos “oportunistas” lo elevaron hasta 200 pesos y una fuente gubernamental confiable señaló que obtienen ganancias por más de 50 mil pesos mensuales, teniendo en cuenta que retiran gratis el agua de cargadero de Servicios Públicos ubicado en el barrio Unión.

Las autoridades también dispusieron que se diera prioridad a la gente que acude a ese lugar con bidones y también habilitaron para tal fin otra boca de expendio en el barrio Vista Hermosa, que solo era utilizada por Servicios Públicos para abastecer hospitales, clínicas y escuelas.

OTRAS MEDIDAS

El intendente Córdoba también informó que se esperaban los resultados de un análisis químico del agua de un manantial en una estancia cercana para poder utilizarla, pero voceros de Protección Civil señalaron más tarde a Diario Patagónico que no era potable, razón por la cual se desechó esa alternativa.

Además, como solución mediata, se habló de la posibilidad de que una empresa petrolera financie obras de otro acueducto y pozos acuíferos en una zona de meseta, para lo cual este viernes habrá una nueva reunión. De concretarse ello, se desecharía un proyecto similar en un área cercana que prevé ser financiada por el gobierno nacional.

Todo ello, se indicó, hasta tanto se licite la obra principal que es la construcción de un acueducto a cielo abierto desde el Lago Buenos Aires para abastecer a Caleta y otras localidades de la zona norte.

DESDE EL JUEVES

Protección Civil dispuso también que a partir del domingo los pedidos particulares de agua se hicieran indefectiblemente en sus oficinas, en la de Servicios Públicos y en la casilla instalada en el cargadero del barrio Unión.

Hasta avanzada la tarde de ayer, se habían anotado más de 2.500 vecinos y era imposible responder a todos los requerimientos.

El problema comenzó a gestarse el jueves cuando se anunció un corte de 24 horas por la primera rotura, pero luego se sucedieron otras tres (ayer por la mañana fue la última) y la restricción se prolongó por más de cuatro días.

Las causas ya son conocidas: el deterioro de un conducto que se construyó hace poco más de una década y está deteriorado porque no fue sometido a protección catódica.

Por la mañana, un equipo periodístico de Diario Patagónico se acercó hasta el cargadero de barrio Unión donde los vecinos que llegaban para anotarse en listado de espera no solo comentaron sus padecimientos, sino que también estaban indignados porque un camión de la Municipalidad se encontraba en ese momento llenando su tanque, pero no para trasladar agua a la comunidad, sino para regar espacios verdes de la ciudad.

En tanto, cuatro camiones particulares esperaban su turno para aprovisionar de agua a la gran cantidad de familias que imploraban que se les distribuyera la misma.

Muchos vecinos se comunicaron con los diferentes programas radiales para expresar su malestar y particularmente una ciudadana llamada Beatriz dijo en FM San Jorge que “somos la ciudad que le da de comer a Buenos Aires y nunca se hizo nada bien porque siempre se guardaron la plata”.

“Desde hace alrededor de 50 años vivo en Caleta y siempre el agua fue un problema con el que lidió la ciudad”, agregó.

Los vecinalistas también se reunieron antes del mediodía en el barrio Parque donde Jesús Reynoso planteó la posibilidad de realizar una denuncia ante la justicia.

El vicegobernador, Fernando Cotillo, también se refirió al tema a través de esa radio, expresando con displicencia que “con la presencia de cada uno de los vecinos podemos hacer algo superador”, en clara alusión a la manifestación pública que se iba a realizar por la tarde, lo cual generó mayor disgusto en la comunidad.

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