La medida de fuerza tuvo una adhesión superior al 90% en los establecimientos educativos, aseguraron los dirigentes. No descartan profundizar el plan de lucha.
El paro se sintió fuerte en los establecimientos educativos públicos y privados. "En el interior de nuestra delegación el acatamiento a la medida de fuerza fue bastante alto", aseguró el secretario adjunto de Sadop (Sindicato Argentino de Docentes Privados), Angel Guarás. En cambio, quienes no se plegaron al paro fueron los docentes municipales. "No formamos parte del Frente Gremial Docente", explicó la secretaria de Educación del Sindicato de Trabajadores Municipales, Alejandra Ayek.
La medida de fuerza fue encabezada por la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), el Sindicato Unico de Trabajadores de la Educación (Suteba), los privados de Sadop, UDA y el personal técnico enrolado en AMET, todos integrantes del Frente Gremial Docente bonaerense. También se sumó a la medida la Unión de Docentes de Buenos Aires (Udocba), que no integra el Frente Gremial sino que pertenece a la CGT.
Según explicaron los docentes, en coincidencia con los dirigentes provinciales, la medida se adoptó porque en las reuniones de las comisiones técnicas de salario que mantuvieron con representantes del gobierno "no hubo ningún tipo de ofrecimiento para mejorar el sueldo" en estos últimos meses. Además, entre los reclamos planteados por los maestros está la eliminación de los topes para el pago de las asignaciones familiares y la eliminación del impuesto a las ganancias sobre los salarios.
La Dirección General de Cultura y Educación había convocado a los gremios para discutir temas vinculados a la salud, condiciones laborales y salarios. Pero en contraposición a lo que esperaban los maestros, se postergaron las conversaciones relacionadas con los incrementos salariales para el próximo año. "El gobierno tuvo la oportunidad de avanzar en el tema de los sueldos y la desaprovechó", señaló Casanova.
La intención de los gremios es poder reencauzar y discutir con el gobierno provincial un cronograma para el blanqueo del salario de los docentes y regularizar el cobro de la asignación familiar. "El Estado no puede pagar en negro y tiene que terminar con esta práctica", coincidieron los sindicalistas consultados.
Sobre el salario familiar, comentaron que están luchando para que todos los docentes puedan percibirlo. "Hoy una maestra con dos cargos no la cobra, lo cual es una gran injusticia. El 50 por ciento de 72 mil docentes que tienen hijos menores a 18 años, o sea, 36 mil docentes, no perciben un salario familiar", expresó por ejemplo el titular provincial del Suteba Roberto Baradel.
Los maestros advirtieron que si no hay respuestas por parte del gobierno provincial, "se va a generar un marco de profundización en el conflicto".

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