En General Campos no parece haber demasiado revuelo tras el acto del 25 de mayo en la Escuela 133. Alguno lo entenderá como el ritmo habitual con el que se vive en esa comunidad de algo más de mil habitantes, pero no es ni comparable lo que se percibe en los medios provinciales o nacionales con lo que la comunidad local parece sentir tras la aparición de carteles alusivos al dictador Galtieri o figuras del espectáculo como personajes de la historia argentina en manos de los alumnos.
Susana Horn fue una de las docentes que organizó el acto y quien defendió públicamente la elección del ex presidente de facto, Alberto Migré o Mirtha Legrand como "íconos" del Bicentenario. La consideración como "acto heroico" de la invasión a Malvinas, o la exaltación de la matanza de indígenas ordenada por Julio Argentino Roca (otro de los nombres iconizados durante el acto) obligó al ministerio a iniciarle un sumario. Un día después el tema era tapa de los diarios nacionales y se comentaba en todos los medios, y allí el ministro Néstor Torres anunció que Horn había sido separada de su cargo.
En Campos tienen la sensación de que con ella se está cometiendo una injusticia. Es una persona conocida en el pueblo, esposa de un ex intendente y la mayoría sostiene que no hubo intenciones de reivindicar la historia negra de la Nación. Algunos dirán que hubo "un error" en las declaraciones posteriores, otros que hubo una mala interpretación de sus dichos o que el periodismo tergiversó sus palabras. También está quien piensa que hubo "algo raro" o mala fé. Nadie cuestiona lo que pasó o lo que se dijo.
"El acto fue normal", aseguró el intendente Mario Roth -quien estuvo presente ese día-, aunque aclara que le pareció "raro" la aparición de algunos nombres. "Nadie se quejó de algo o dijo nada, todos pensábamos que era algo relacionado al tema Malvinas", dijo sobre el cartel de Galtieri. "Hay que dividir en dos partes: una cosa es el acto; otra es lo que la señora declaró después sobre Galtieri o Roca, son declaraciones desafortunadas y correrán por cuenta de ella".
Igualmente, Roth se apuró a aclarar que Horn es una mujer a quien nunca oyó "hablar bien del proceso". "Hubo un reportaje donde tuvo unas discusiones con un periodista y dijo lo que dijo", reflexionó.
Luego reveló que el marido de la docente se comunicó con él para pedirle que oficie de intermediario con el ministro Néstor Torres, y que así fue como ella se reunió con el titular de la cartera educativa. "Estaba preocupada por lo que pasaba", señaló.
Silencio.
La última palabra que se escuchó públicamente desde la Escuela 133 fue la de Susana Horn en las entrevistas, y desde ese día nada más. Cuando LA ARENA llegó ayer al establecimiento educativo, la directora Mariela Weinberger estaba reunida con los enviados del ministerio. Así lo informó una secretaria, quien anticipó que volver más tarde al lugar sería "de gusto" para cronista y fotógrafo porque "no nos dejan hablar". ¿Quién impartió esa orden? "De arriba", fue la escueta respuesta.
Una camioneta del ministerio permaneció toda la mañana en la puerta de la escuela. Fuentes oficiales informaron que los representantes de la Dirección de Educación Primaria harían un "trabajo pedagógico" con padres, alumnos y docentes para evaluar la situación. "El sumario es aparte, de eso se ocupará el tribunal de disciplina", informaron. En similares términos se había expresado durante la mañana el ministro Torres.
"Creemos que fue una situación que tuvo participación de alumnos, docentes y gente que ha colaborado con el acto. Hay que evaluar de qué manera se pensó esto de destacar un hecho histórico, y aclarar bien el concepto de lo que significa una reivindicación, o si fue tratado sin tener en cuenta las consecuencias que podía generar", remarcó el jefe de la cartera educativa en declaraciones a la prensa.
Veteranos.
En General Campos viven dos veteranos del conflicto del Atlántico Sur. Carlos Schlosser es sobreviviente del hundimiento del crucero General Belgrano, y José Luis Lazarte estuvo en las Islas Malvinas durante la guerra. Fue inevitable recurrir a ellos para saber qué opinan de la aparición del nombre de Galtieri en el acto y la posterior reivindicación como héroe por parte de la docente. Sus respuestas sirven como un termómetro del parecer local: los dos estuvieron en el acto y ninguno cuestiona a la docente.
Para Schlosser "no hubo reivindicación" de la figura de Galtieri. "La maestra es una persona buenísima, la conocemos todos en el pueblo y le dio clases a mis hijos. Hay una mala interpretación de lo que pasó", señaló. El estuvo en la escuela el martes 25 como padre, colaborando atendiendo una feria de platos.
"Se lo nombró a Galtieri como se nombró a Gardel, Maradona, San Martín u otros personajes históricos, y no se exaltó su figura. Igual convengamos que si Galtieri ganaba la guerra la gente diría otra cosa sobre él", aventuró. "Pero no ocurrió, y además era parte de una dictadura", le señaló el cronista, a lo que Schlosser contestó: "Por supuesto, pero repito que yo no ví ninguna reivindicación durante el acto". No es para él un recuerdo grato lo que pasó en la guerra ni tampoco se muestra apegado a la figura del ex jefe de Estado. Según cuenta, recién hace algunos años se decidió a contar su experiencia para los chicos de las escuelas y así lo hace cada vez que lo convocan.
José Luis Lazarte es un ferviente defensor del reclamo de soberanía sobre las islas y se refiere al ex general como "ese personaje nefasto". En la puerta de su casa ondea una bandera argentina con las Malvinas en su centro. "A mi no me pareció algo intencional ni que lo hayan hecho como reivindicación", manifestó sobre lo que pasó en el acto.
Cuando se le consulta sobre las declaraciones posteriores de Horn, se muestra tajante e insiste en que no hubo ninguna exaltación de la figura del militar. "Yo como veterano de guerra he hecho programas de radio con ella sobre la causa Malvinas y jamás mencionó o insinuó nada, si no no podría tener la relación que tengo con ella", señala, y va más allá: "creo que alguien tuvo intención de perjudicarla, tal vez haya un trasfondo que uno vaya a saber... No pueden hacerle semejante daño".
"Lo tomamos como una cosa más del acto, lo demás (por los dichos posteriores) interpreto que entró en un estado de nerviosismo impresionante y sin dudas la traicionaron los nervios", la defendió Lazarte. Y en el final deja una sentencia como definitiva defensa de la docente: "no tiene maldad, es más buena que el pan".
Esas palabras finales coinciden con lo que se percibe en el pueblo. "Es buena gente", dicen todos, y el cronista no tiene más que creer que ese pensamiento acrítico se sostiene en el aprecio que siente una pequeña comunidad con cualquiera de sus vecinos, más allá de que el papel fundamental que desarrolla día a día es, nada más y nada menos, educar a sus hijos en el aula. Y así, la aparición del nombre de Galtieri como una personalidad más de la historia argentina es para ellos solamente un malentendido.
Firmas a favor de la escuela
El intendente Roth aceptó que para la comunidad es algo incómodo hablar del tema, aunque también reveló que hay una iniciativa de juntar firmas para enviar al Ministerio de Educación. “No estamos acostumbrados. Y menos con un tema tan sensible como es la escuela. Es una escuela con prestigio, que ha ganado ferias de ciencias a nivel provincial y nacional. Pero no se habla mucho del tema en el pueblo, distinto sería si hubiese quedado involucrada la escuela”, sostuvo.
–¿Lo toman más como algo de la opinión de la docente?
–Claro, algo después del acto. En los medios nacionales salía el audio (de la entrevista a Horn) como si hubiera sido en el acto, eso me hubiera gustado aclararlo en su momento.
–¿Hay alguna movida de apoyo surgida en el pueblo?
–Los padres han juntado firmas para la escuela.
–¿Para apoyar a la escuela o a la docente?
–A la escuela. Dejando en claro el tema del acto. A mí me llamó un padre para que firmara.
–¿Usted firmó?
–Sí, sí. Y más por el prestigio de la escuela.

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