Con casi dos décadas desde la última vez, volvió a nevar ayer en General Acha. Si bien hubo un registro anterior, la suave tormenta se desató con mayor intensidad poco antes de las 9 de la mañana, transformándose durante un cuarto de hora en el atractivo que supone un fenómeno meteorológico de dichas características en el suelo pampeano.
Paulatinamente calles, árboles, autos y los techos de las viviendas se fueron tiñendo del blanco níveo. Simultáneamente, se fueron multiplicando las voces que celebraban el acontecimiento mientras muchos salían de sus hogares para disfrutar a pleno la nevada.
Curiosidades.
Amas de casa que habitualmente concurren a realizar las compras de los insumos diarios en ese horario, tal vez se vieron sorprendidas, pero de igual manera sumaron una y más sonrisas, perseguidas o envueltas entre copos de nieve.
El cronista de LA ARENA también pudo contemplar que un grupo de obreros de la construcción celebraban la caída de la nieve, pero no abandonaban su tarea, ya que tendrían programada alguna labor complementaria -como puede ser una descarga de hormigón- que les exigía acelerar el ritmo del trabajo.
Otra imagen curiosa, consistió en que un automóvil con turistas ingresó al radio urbano, cuando alguien ironizó que los viajeros creerían haber superado distancias, encontrándose sorpresivamente en una zona cordillerana.
Detalles.
Aunque faltaron o pudieron haber pasado inadvertidos los tradicionales muñecos de nieve, familias, fanáticos y profesionales fotógrafos, se dispersaron por distintos lugares con sus cámaras para encontrar imágenes que recuerden este acontecimiento.
A propósito, uno de los sitios más atractivos para la visual son los médanos que circundan el casco urbano de General Acha, y que la nieve los pinta como altas cumbres, rodeados de la naturaleza plena.
Por una recopilación propia de esta corresponsalía, en General Acha se produjeron dos nevadas similares a la de ayer en las dos últimas décadas.
Una de ellas ocurrió en los primeros días de septiembre de 1991 y la restante en agosto de 1995. Como puede apreciarse, esta vez el calendario encontró a los estudiantes y escolares en el receso de invierno. Por eso -probablemente- varios de ellos y ellas se perdieron de contemplar la nevada propiamente dicha, aunque la nieve se pudo palpar, sobre todo en lugares sombreados, hasta después del mediodía.
En cuanto al clima, el fenómeno meteorológico no influyó mayormente en los guarismos térmicos propios de esta época del año. Después de la nevada, paulatinamente se fue descubriendo el cielo y los rayos del sol descongelaron el manto blanco. La jornada transcurrió luego con nubosidad variable hasta caer nuevamente la temperatura en descenso, por incidencia de la ola de frío polar que cubre gran parte del país.
Y si de recuerdos se trata, la historia trae como "hito climático" la nieve del 25 de agosto de 1948. La revista La Moderna publicó aquella vez: "...el Sur de La Pampa se cubrió de blancura, a raíz de la gran nevada que cayó, en forma tal, como no se conocía desde 25 años atrás".
Paisaje blanco en Jacinto Arauz
Jacinto Arauz despertó con un manto de nieve y si bien los vecinos esperaban que se repitiera lo de 2009, no pudo ser porque a los pocos minutos la caída de copos cesó, dando paso lentamente al sol. La nieve comenzó a caer a las 7.45. Este fenómeno se repitió en Villa Iris y con menor intensidad en San Martín y Bernasconi.
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