Sin anuncios previos ni otra ceremonia que la de su fin específico, la Cooperativa de Servicios Públicos de General Acha (Cosega) puso en marcha el añoso proyecto de salas velatorias.
El acuerdo está sujeto a que la Cosega regularice una deuda que mantiene con la comuna local, aspecto que había dificultado dicha habilitación, ya que las salas reunían las condiciones para su uso.
Considerado como un punto de inflexión en torno al reclamo, la entidad solidaria se habría comprometido a saldar el monto adeudado en la jornada de hoy, poniendo fin al mismo tiempo al conflicto desatado tiempo atrás entre ambas instituciones.
Espacio.
La necesidad de un espacio amplio surgió el sábado, a raíz del fallecimiento del joven martillero público y reconocido piloto del automovilismo, Hugo Javier Andueza, en un accidente de tránsito sobre la ruta nacional 35, muy cerca del cruce con la provincial 14 en las primeras horas de la mañana. El apodado "Chuni", tuvo para su funeral en la sala de la empresa privada.
Pero pasado el mediodía, también se produjo el deceso de José Seisdedos, popularmente llamado "Gordo", que pereció tras una prolongada y dolorosa enfermedad.
Allí se iniciaron las gestiones, que concluyeron con el anunciado compromiso de regularización de deuda y la habilitación precaria de la sala, que forma parte de una infraestructura de tres edificios semejantes, sobre la calle Roca, casi esquina Conesa.
Dolor.
Por su trayectoria, humildad y trabajo -cada uno en su quehacer- las figuras de Andueza y Seisdedos son reconocidas en toda la sociedad achense y más allá de la provincia, lo cual se vio reflejado en la presencia de la comunidad en ambos velatorios, como asimismo en el acompañamiento del cortejo hacia su última morada.
Para la anécdota, queda también reflejada una relación familiar entre ambos fallecidos. Seisdedos era el abuelo político de Andueza. Esta coincidencia también provocó que los entierros se hicieran con casi una hora de diferencia. Es que una gran mayoría de los vecinos y amigos asistió a ambas ceremonias.
Comentá la nota