Son casi un millón, tienen entre 15 y 29 años, y no trabajan ni estudian ni buscan empleo
Son de clase media baja y tienen entre 15 y 29 años. Técnicamente son "invisibles" para la escuela o la universidad, para los institutos de previsión social, para el fisco o para las oficinas que intentan asistirlos en la búsqueda de empleo, porque allí no están registrados.
Si se habló con gran alarma de los mammoni, que tardan más de la cuenta en despegarse del nido materno, ahora el término de "jóvenes invisibles" asusta aún más. Y pinta a las claras una realidad cada vez más dramática para las nuevas generaciones italianas, que no ven la luz al final del túnel.
"¿Para qué buscar trabajo, si ya sé que no hay, y que si hay es por tiempo determinado y por un salario indecente, en negro, y en condiciones de semiesclavitud? Prefiero quedarme en casa y ayudar a mis padres a cuidar de mis hermanos", explica a La Nacion Anna Chiara T., que tiene cuatro hermanos menores (una rareza en Italia) y que no terminó el secundario.
Según un reciente estudio de Confartigianato (organización que agrupa diversas pequeñas empresas italianas) publicado por el Corriere della Sera, en Italia hay 908.000 "jóvenes invisibles". Es decir, uno de cada seis jóvenes está fuera de cualquier actividad, sin estudio ni trabajo.
En un dato que habla a las claras de la eterna tragedia italiana de la brutal diferencia entre el próspero Norte y el pobre Sur, según el mismo estudio dos tercios de los 908.000 jóvenes "invisibles" ?que representan el 18,7% de la población total de habitantes de entre 15 y 29 años?, se encuentran en el sur de Italia.
Para Gianpiero Dalla Zuanna, profesor de Demografía de la Universidad de Padua, estas cifras reflejan lo que los economistas llaman el fenómeno de los "desocupados desalentados".
"En realidad, muchos de estos jóvenes hacen trabajos irregulares, pero cuando son entrevistados dicen que no trabajan y que no buscan trabajo porque creen que les conviene por motivos fiscales", indicó.
Aunque para él los datos de Confartigianato no hacen más que mostrar la triste y cruda realidad de los jóvenes del Sur, donde la desocupación juvenil supera el 50%, uno de los niveles más altos de Europa occidental.
Según el Istat, el Indec local, la desocupación juvenil en Italia ronda el 29,5%, es decir, afecta a una de cada tres personas debajo de los 24 años. El organismo considera que son los jóvenes los que han sido los más castigados por la crisis económica mundial.
No por nada se ha agravado el fenómeno de los mammoni, así como de los NEET (not in education, employment or training), los jóvenes que se ven obligados a quedarse en casa de sus padres, que no estudian ni trabajan.
El dato de los 908.000 "jóvenes invisibles" desencadenó un fuerte debate en la Red. Algunos les echan la culpa a los padres; otros a las políticas de Silvio Berlusconi; otros al sistema, la mafia, la evasión fiscal y hasta a los inmigrantes, dispuestos a hacer de todo a bajo precio. En todo caso, los comentarios que pueden encontrarse en la Web sirven para entender el clima que se vive.
Inercia
"No creo que sea culpa de los padres: si un chico de 18 años tuviera una buena oportunidad de trabajo, la tomaría, para después independizarse...", escribió el usuario Maurizio Duce Castellazzo.
"El punto es que no se ofrece trabajo porque los impuestos para quien da trabajo son demasiado altos, los contratos no son suficientemente flexibles y tomar a un empleado a veces es como casarse", agregó.
Por su parte, "ilvecchiocarson" comentó: "Hace unos días estaba en un pub con un amigo, rodeado de jóvenes, entre los cuales muchos pertenecían a la categoría de «invisibles», de los que no hacen nada, otros estudiantes, casi ninguno empleado".
"Le comenté a un amigo que mirando a estos jóvenes apáticos no veo un futuro. Esta es una generación que vive en la inercia, pero que mañana, cuando mamita y papito no estén, probablemente no sabrá ni siquiera atarse los zapatos."
"Estos números no son un caso estadístico, sino un verdadero desastre generacional del cual sólo tienen la culpa los padres. No han acostumbrado a sus hijos al trabajo y al sacrificio, tanto en el estudio como en el trabajo", sentencia "armatabrancaleone".
"Estos son los resultados de los hijos de los padres crecidos en el 68. Los efectos devastadores de una cultura que enseñaba que la severidad de los padres tenía que ser destruida", dice.
Anna Chiara T., la joven que no hace nada de Prato, no se altera al enterarse de que está entre los 908.000 jóvenes "invisibles". Al contrario, se pone contenta: "Finalmente alguien nos considera".
908.000
Jóvenes invisibles
* Hay actualmente en la península, lo que implica que ingresa en la categoría uno de cada seis.
50%
De los jóvenes del Sur
* No tiene trabajo. En toda Italia la desocupación juvenil es de 29,5% de la población.
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