Generó repudio la realización de un curso sobre la atención de abortos no punibles

La jornada se desarrolla entre ayer y hoy con el objeto de actualizar profesionalmente al personal de la Maternidad sobre cómo deben actuar en este tipo de casos. Organizaciones sociales, políticas e institucionales se manifestaron en contra. Críticas al “protocolo de la muerte”. Responsabilidad de los poderes del Estado.
09/08/2012 10:29 PM | El debate y la polémica en torno al aval que pretenden imprimir normativas jurídicas y legales a las prácticas abortivas, volvieron a plasmarse en Tucumán por la realización del curso de "Atención integral de Abortos no punibles y a víctimas de violencia sexual" destinado a personal de salud de la Maternidad Nuestra Señora de la Merced. La jornada que se desarrolla entre ayer y hoy en las instalaciones del Museo de la Universidad Nacional de Tucumán (MUNT), recibió el repudio por parte de organizaciones sociales y políticas que cuestionaron la puesta en práctica de este evento, en el cual se analizan los pasos a seguir por parte de los galenos en aquellos casos en donde se produzca un abuso sexual en contra de una mujer, situación en la que, en caso de practicarse un aborto, el mismo es tipificado como no punible.

Por tal motivo, mientras se ofrecían las disertaciones brindadas por profesionales del derecho y sanitaristas, en el patio interno del MUNT, un grupo de personas reclamaban con cánticos, pancartas y redoblantes se les brinde una explicación oficial sobre los motivos por los cuales se avanzaba con este tipo de jornadas, promovidas por el Ministerio de Salud de la Nación y el SIPROSA.

Responsabilidades

"Estamos haciendo un acto de repudio a un curso que es indignante por su contenido, sus objetivos y por el secreto en que se ha manejado. Nuestra intención es obstaculizar todo un proceso de degradación llevado a la práctica a través de este protocolo venenoso para el sistema de salud. Nuestra posición tiene un fundamento que es cultural, histórico, una posición pro vida", manifestó Andrés Miranda, referente de la Red Federal de Familias. A su vez, los cuestionamientos se basaron en destacar la complejidad de contenido que se enmarca dentro de lo establecido por el protocolo en razón de las potestades funcionales que otorga a los actores involucrados.

"Este protocolo propone que el médico que sepa que se ha violado a una mujer no debe realizar una denuncia, cuando el profesional tiene la obligación de, ante el conocimiento de la comisión de un delito, realizar la denuncia respectiva, por más que sea un asunto privado, como lo es la violación. Porque de lo contrario, el médico, aparte de destruir la prueba del delito como lo es el bebé, posibilita que se deje libre al violador para que siga cometiendo el acto, de esta forma se fomenta a que la mujer no lo denuncie", planteó Mara Mockevich en representación del Grupo de Abogados Pro-Vida de Tucumán.

Asimismo, entre las críticas desde el sector político provincial, puede resaltarse la postura adoptada por la concejal de la ciudad de Yerba Buena Dora Bianco (quien reemplazó al destituido Pablo Berarducci) quien consideró que cualquier norma orientada a legalizar este tipo de prácticas "atenta contra la seguridad pública, al pretender imponer un protocolo de la muerte. Qué señales estamos dando a nuestros jóvenes del valor de la vida, si permitimos que se mate a un ser humano desde el momento en que es concebido. Este tipo de políticas está llevando a la desesperanza de los jóvenes, y de esta forma, salir a la calle con un arma de fuego a matar a alguien poco importa porque el valor de la vida humana no tiene sentido".

Entre uno de los factores que se indicaron como primordiales para evitar que se avance en la legalización del aborto, Miranda adujo un aspecto que se vincula con la tendencia poblacional de un país, al tiempo que cargó contra políticas globales que contrarían este fundamento.

"La vida es sagrada, la nación necesita que su pueblo crezca. Argentina necesita 90 millones de habitantes para empezar a desarrollarse, así lo dicen los especialistas en población y demografía. En estos momentos en el país, el Estado nacional ha dado un 0-800 para castrar padres y madres. Nos indigna esta prepotencia de la Nación que está siendo obsecuente a una receta a internacional que atenta contra la población del país, su cultura y sentido común", estimaron desde la Red de Familias.

Antecedentes bajo la lupa

Por su parte, en su calidad de letrada, Mockevich apuntó contra el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación dictado a comienzos de año a partir del cual, en una interpretación del Código Penal, indicó que no resulta punible la interrupción del embarazo proveniente de toda clase de violación y que cualquier caso de aborto no punible no está supeditado a trámite judicial, exhortando al mismo tiempo a implementar protocolos hospitalarios.

"La Corte se ha equivocado, el aborto fue, es y será delito siempre. La Corte no ha legislado, falló para un caso concreto. Pero lo que dice el Máximo Tribunal no es ley y por un fallo equivocado no se pueden estar dictando cursos para aplicar este protocolo. Además, debe recordarse que este protocolo no es un acto administrativo válido, el ministro (de Salud nacional) Juan Manzur el 20 de Julio de 2010 negó haberlo firmado, y sin su firma este acto es nulo. Entonces, cómo pueden implementar este curso donde se ejecuta un manual de matar", se preguntó molesta Mockevich.

Vale recordar que hace dos años atrás, la cartera conducida por Manzur tuvo un fallido lanzamiento de la "Guía Técnica para la Atención Integral de los Abortos No Punibles", que en realidad se trataba de una actualización de este documento que se elaboró en 2007, durante la gestión de Ginés González García. Ante las objeciones vertidas en su momento, Manzur tuvo que negar haber rubricado esa Guía que ampliaba y facilitaba los abortos legales, a diferencia de su antecesora, que se caracterizaba por ser más restrictivo en estas instancias.

Consultada sobre la postura adoptada por aquellos grupos de mujeres pro aborto quienes manifiestan que debe permitírseles la libre decisión sobre su cuerpo, la edil de la Ciudad Jardín refutó que dichas féminas "tienen una confusión muy grande, ellas creen que deciden sobre su cuerpo, cuando en verdad deciden sobre el cuerpo y la vida de otro ser humano distinto a ellas totalmente. Esto no lo decimos desde la fe o el orden natural, sino desde la ciencia, que establece que esa persona, de la cual la mujer solamente es el habitáculo durante el tiempo de gestación, esa mujer es distinta al niño que se cría en su seno".

Justamente, en la disyuntiva que se abate sobre quienes defienden una u otra postura alrededor del aborto, basada en el momento a partir del cual se considera la existencia vital de una persona, Miranda conceptualizó que: "Todas las respuestas respecto a que existe vida en el mismo inicio de la concepción materna se aborda desde el orden natural, desde allí podemos establecer un diálogo fecundo sosteniendo la teoría de que hay vida humana con identidad propia, con base científica, el cromosoma es identitario, único e irrepetible y más intrínseco que las huellas digitales del individuo", señaló.

Paralelamente, se elevaron las críticas al accionar de los poderes del Estado que contribuyen a la instrumentación de todo una esquema de normativas con un tinte progresista, a tono con las banderas que enuncia enarbolar la gestión de gobierno kirchnerista. "Hay un sistema progresista, desde el momento en que se les enseña a los chicos desde los cinco años en la escuela que da lo mismo que les pueda gustar un varón o una mujer indistintamente, lo cual es gravísimo y tremendo porque toda forma parte de un plan bien organizado y orquestado. Al comienzo, intentaron legalizar el aborto a través del Congreso, pero como les va a costar, directamente a partir de un fallo dudoso de la Corte, todos lo toman como ley y lo empiezan a implementar los ginecólogos, como lo es el curso de hoy. Esto es un macabro plan donde todos los poderes tienen mucho que ver a través de su participación", aseveró Mockevich.

Alternativas

El diseño de lineamientos que se constituyan como políticas de estado tendientes a regular, prevenir y contener aquellos casos en los que podrían sucederse la práctica abortiva, fue una de las alternativas propuestas desde la esfera de gestión por parte de Bianco.

"La única forma en que se previenen los embarazos adolescentes es enseñándoles a los jóvenes la importancia y el valor de manejar muy responsablemente su vida sexual. Se necesitan políticas públicas muy serias, aumentando sustancialmente la edad de iniciación sexual e indicando a los jóvenes la importancia de la abstinencia sexual durante un tiempo. Ese tipo de cosas, que no son utópicas, sino reales, son las que dan resultados verdaderos en la lucha contra las adolescentes que se embarazan, porque nunca el embarazo es un problema. Cuando se atenta contra la vida, estamos dando señales muy nefastas propiciando la decadencia moral", reflexionó la concejal.

Finalmente, Miranda resumió la idea que impulsó el repudio a este evento, pues alegó que "el único homicidio de género que conozco en la historia del hombre es el aborto, esto es un homicidio del género humano en su raíz, es un verdadero genocidio, al que se lo está institucionalizando y haciendo oficial", remató.

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