Los gendarmes del Destacamento Móvil 4, con asiento en esta ciudad, están preparados para salir en cualquier momento hacia San Carlos de Bariloche para el caso de que la tensión no cese en la ciudad, a raíz de las protestas por el homicidio de un joven durante un operativo policial, y la posterior muerte de otras dos personas.
En ese sentido, explicó que cada una hora reciben un parte, al igual que Buenos Aires, sobre la situación. En base a eso se realiza un análisis para determinar si realmente se justifica enviar gendarmes y, en todo caso, qué cantidad de hombres haría falta. Los efectivos están preparados para proceder ante protestas, alteración del orden público y manifestaciones.
Orden.
Ortiz manifestó que ante este tipo de conflictos, el Juzgado Federal, a través del comité de crisis de la provincia, solicita la presencia de Gendarmería Nacional. La petición se canaliza mediante el Ministerio del Interior de la Nación, que envía la orden al director de la fuerza, para que éste ordene a determinado escuadrón que debe viajar al conflicto.
No obstante, señaló que el DM-4 cuenta con 300 hombres, de manera que, ante la gravedad del conflicto, se resuelve el número de gendarmes que podrían llegar a mandar al sur del país. Recordó que GN tiene un destacamento en Neuquén, por lo que el conflicto es seguido de cerca por la fuerza.
Cordura.
Estimó que teniéndose presente las últimas manifestaciones desatadas en diferentes puntos del país, el orden finalmente será restablecido en Bariloche. "Espero que prime la cordura y el sentido común, que la gente deje trabajar a la Justicia, para que de esta manera se evite que suceda alguna otra tragedia", concluyó.
Nuevos incidentes.
De acuerdo a la información de la prensa rionegrina, pasadas las 17 de ayer se produjeron nuevos incidentes en pleno centro de Bariloche, donde la policía reprimió a manifestantes que apedrearon edificios oficiales y vidrieras de comercios. Antes se repitieron las refriegas entre manifestantes y la policía en los alrededores de la Comisaría 28, en el barrio Alto.
Hasta allí se había trasladado un grupo de vecinos de distintos barrios de la ciudad acompañados de integrantes de organizaciones sociales luego de marchar por el centro de la ciudad en repudio de la represión del jueves y contra el "gatillo fácil". Para dispersarlos la policía comenzó a tirar gases lacrimógenos y balas de goma, accionar que empeoró aún más el conflicto.
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