El lunes por la noche hubo una reunión en el Centro Comercial de Jesús María. Gatica trató de imponer a Visintín un escrache a Schiaretti en el acto del martes por la noche.
El gobernador asistió el martes por la noche a inaugurar una obra de pavimentación en Caroya y fue recibido con reproches por la falta de solución a los problemas de tránsito en la cargada Ruta Nacional 9. Los reclamos surgieron de la boca del intendente Visintín, a quien se sumó el cura de Caroya, Ernesto Carrasana, quien, además de quejarse por el escaso aporte provincial para reparar la parroquia, reclamó diálogo político más fluido.
Los planteos de Visintín y Carrasana despertaron la reacción del propio Schiaretti y posteriormente del ministro Carlos Caserio quien trató de “idiota útil” al intendente protagonista de la “Guerra del Salame”.
Schiaretti, Visintín y Carrasana fueron los protagonistas. Sin embargo, todos sabían que el guión de la pelea no fue escrito por ellos. La reacción del gobernador se explica por ese motivo. El intendente de Caroya llegó al acto de inauguración de las obras presionado por su par de Jesús María, el juecista Marcelino Gatica. Según trascendió, el lunes por la noche Gatica reunió en el Centro Comercial de Jesús María a Rodolfo Visintín, Carlos Ciprián (intendente de Sinsacate) y autoridades de los centros comerciales de ambas ciudades. Se supo que en ese encuentro Gatica buscó imponer la realización de un escrache por la situación de la Ruta 9 en el acto que encabezaría Schiaretti. No es nuevo para nadie que Gatica milita en el partido de Luis Juez y es uno de los más fervientes promotores de la candidatura del senador a la gobernación. El de la Ruta 9 es un tema sensible en esa región y Gatica lo utilizó para montar la escena que terminó en escándalo. En enojo del gobernador tiene su lógica. La Provincia desactivó el proyecto de construir una autovía hasta Jesús María porque Nación anunció la ejecución de una autopista en esa zona y no tendría sentido duplicar la inversión.
A pesar de que lo sabe, Visintín, que no pudo frenar la presión de Gatica, prometió en la reunión del Centro Comercial incluir el reclamo en su discurso. La promesa, según se supo, fue para convencer a Gatica para descartar el escrache. El trabajo de Gatica encontró tierra fértil también en el cura Carrasana que ingenuamente cayó en el juego político del intendente de Jesús María al reclamar un diálogo institucional que los jefes comunales tienen asegurado en la Mesa Provincia-Municipios. Se sabe, para 2011 falta mucho pero Gatica no quiso perder oportunidad de sacar ventaja usando la tribuna de un colega y sermón de un cura al que no le faltó una cuota de ingenuidad.



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