La presidenta firmó ayer el contrato de construcción. Los tubos unirán un yacimiento del sur boliviano con Campo Durán, en Salta. Desde allí, partirá el Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA) que aún no se ha licitado.
El gasoducto Juana Azurduy, de 32 kilómetros de extensión, tiene un presupuesto de 180 millones de pesos y estará concluido en mayo de 2011. Para esa fecha aportará 7,7 millones de metros cúbicos de gas; 11,6 millones para el invierno de 2012 y 13,5 millones de metros cúbicos en 2013.
Junto con la firma del contrato quedó definido el rediseño de la traza del Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA), que abastecerá a 1,5 millones de habitante de 163 localidades de las provincias de Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Corrientes, Norte de Santa Fe y Misiones, con una extensión total de 4.144 kilómetros y una inversión de 10.800 millones de pesos.
Cristina, durante el acto que encabezó en Casa de Gobierno, calificó de “ruidos” a las palabras de los que “vienen pronosticando desde el 2003 que se cae todo en materia energética”.
“Aquí estamos con una demanda cada vez más importante”, dijo la presidenta. Del acto participaron el ministro de Planificación, Julio de Vido; junto a los gobernadores de las provincias de Chaco, Jorge Capitanich; de Corrientes, Ricardo Colombi; de Formosa, Gildo Insfrán; y de Misiones, Maurice Closs.
Cristina recordó el acto que encabezó hace unos meses en Bolivia, junto con el presidente Evo Morales, cuando se oficializó la decisión de llevar adelante la obra. La jefa del Estado sostuvo que se trata de “un contrato histórico”, no sólo por el nombre de Juana Azurduy, sino también porque la obra va a permitir que seis provincias del noreste del país cuenten con redes de gas domiciliaria e industrial.
“Va a permitir cumplir con una demanda histórica de los habitantes de los pueblos de esas provincias”, remarcó.
Contraofensiva
Tras criticar a especialistas y medios de prensa que vienen vaticinando desde 2003 una crisis energética en el país, Cristina recordó que en el pasado los pueblos de las provincias patagónicas, de donde provenían el gas y el petróleo, no tenían redes domiciliarias e industriales debido a que todo estaba estructurado para abastecer a los grandes centros urbanos como el Área Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires, y calificó de “esfuerzo monumental” a la tarea que lleva adelante el gobierno para administrar correctamente los recursos para permitir la concreción de estas obras. La presidenta enfatizó que el crecimiento del consumo energético “refleja el crecimiento de la economía pero también de la mejor calidad de vida de los argentinos”.
A renglón seguido, Cristina dijo que la mejora registrada en la calidad de vida de la gente debe llegar “a todos los argentinos. La falta de gas es un gran limitante para la radicación de empresas y es una severa restricción para las empresas de esas provincias”, agregó la jefa del Estado.







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