En Pampa de los Guanacos subió de 20 a 30 pesos, mientras que en Añatuya y Sumampa pasó de $ 16 (el precio oficial) a 25 y 24 pesos, respectivamente.
Para dimensionar este problema, cabe destacar que el precio oficial y subsidiado por el Gobierno nacional de la garrafa de 10 kilogramos se mantiene desde hace ya más de un año en 16 pesos, valor que se respeta en las grandes distribuidoras, aunque en comercios más pequeños –sobre todo los ubicados en barrios periféricos- el costo se incrementó hasta 30 pesos.
Un relevamiento en distintas localidades de Santiago del Estero determinó esta realidad: en Sumampa, la garrafa se consigue a 24 pesos, en Añatuya se paga hasta 25 y en Fernández y en Bandera el costo asciende a 20 pesos. En Pampa de los Guanacos, a su vez, la situación es peculiar, ya que como las garrafas provienen desde Chaco, antes del problema de desabastecimiento se abonaba 20 pesos, mientras que ahora se cobra 30 pesos. En estos casos, se abona desde 25 a 50% más caro.
En las ciudades capital y La Banda, por su parte, los precios oscilan desde los 16 hasta los 20 pesos, según el punto de venta, mientras que el envío a domicilio tiene un recargo promedio de $ 7. Hace un mes, en los barrios más alejados del centro también se llegó a pagar hasta 30 pesos por una garrafa de 10 kilogramos.
Este problema no es una novedad y ya fue advertido hace pocos días por la Asociación de Defensa al Consumidor de Santiago del Estero (Adecse), entidad que continúa recibiendo reclamos por el cobro de un sobreprecio en las garrafas, situación que se advierte con mayor asiduidad en varias localidades del interior de la provincia.
Al respecto, se solicitó un informe a la Dirección de Comercio e Industria de la provincia, la que adelantó: “En el hipotético caso de detectarse sobreprecios, se hará valer la vigencia del convenio entre Enargás y representantes de comercializadoras de gas envasado, así como también dispositivos legales que resulten aplicables al caso” y que incluyen fuertes multas.
Cabe recordar que el faltante de garrafas afectó a por lo menos 9 provincias de la Argentina, cuya mayoría de las viviendas no posee red domiciliaria de gas natural. Con el inicio de los primeros fríos se produjo un fuerte incremento en la demanda de gas en garrafas que no pudo ser cubierta por las distintas plantas distribuidoras, las que enviaron cupos menores a los habituales.
La situación se fue normalizando con el correr de los días, aunque no se descartan que se repitan con la llegada de las temperaturas bajo cero, que es cuando la demanda llega a su máximo. En este sentido, se estima que en Santiago del Estero –donde más de 100.000 viviendas no tiene red domiciliaria- se consumen alrededor de 100.000 garrafas durante el invierno, una cantidad 150% superior a las 40.000 unidades que se requieren durante el verano.
GNC
Respecto de la situación de las estaciones de servicio que poseen gas natural comprimido (GNC), el secretario de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Santiago del Estero, Jorge Saad, adelantó que en la última semana no sufrieron cortes en el suministro, aunque sí una leve baja en la presión que no afectó la normal situación.
“Los fríos todavía no son tan rigurosos como para generar problemas en la presión o distribución de GNC, aunque debemos estar atentos a lo que puede pasar en julio, cuando se espera la llegada de heladas”, afirmó Saad, quien confirmó además que los valores de este producto -$ 1,40 promedio el metro cúbico- se mantienen sin cambios desde principios de año.
Comentá la nota