Garré recordó a conscriptos santiagueños desaparecidos

Reparación. El Ministerio de Defensa ordenó a cada una de las Fuerzas Armadas del país la inclusión en sus registros de la condición de "detenido-desaparecido" y se borre la condición de "desertor".
La ministra de Defensa, Nilda Garré, afirmó que "llegar a esta instancia de cercanía con la verdad, es producto de la lucha incansable de los que trabajamos cotidianamente por la memoria, la verdad y la justicia".

Garré realizó estas declaraciones al encabezar el homenaje a los conscriptos víctimas de desaparición forzada de personas durante el cumplimiento del servicio militar obligatorio entre 1975 y 1983.

Por su parte, la ministra Garré recibió el agradecimiento de los allegados y ratificó la necesidad de "transformar aquellas condiciones que hoy operan como obstáculos para el ejercicio de derechos en el ámbito militar"

"Hemos considerado indispensable la inclusión de una agenda específica de Derechos Humanos como temática consustancial e indispensable en cualquier proceso de consolidación democrática y republicana de las Fuerzas Armadas", indicó.

Además, explicó que se ordenó a cada una de las Fuerzas la inclusión en sus registros de la condición de "detenido-desaparecido" con el número de legajo correspondiente a la denuncia ante la Comisión Nacional por la Desaparición de Personas (Conadep) a los 43 conscriptos en esa condición.

"Se trata de un acto de coherencia hacia la convicción de que reparar de ninguna manera se traduce en borrar o destruir las equivocaciones, sino que más bien se trata de traer verdad asumiendo esos errores", indicó Garré.

El conscripto santiagueño Hugo Miliciades Concha, desapareció tras haber cumplido 14 meses de servicio en militar en el Batallón de Ingenieros de Combate 141 de Santiago del Estero, su ciudad natal.

Según consta en el expediente judicial del Grupo Tres, el 17 de mayo de 1976 a las seis y cuarto, el joven, que tenía 18 años en aquel entonces, caminaba hacia el cuartel, como todos los días. A dos cuadras de su destino fue secuestrado, ante varios testigos, por dos individuos que, junto a un tercero, escaparon con el joven a bordo de un automóvil marca Chevrolet. Durante la acción hubo un forcejeo y uno de los secuestradores perdió una pistola, que luego entregó en el Batallón un transeúnte. Esta devolución fue reconocida días después por el teniente coronel Virgilio Correa Aldana.

Mientras que Germán Cantos fue secuestrado en el año 1976 y declarado desertor por el Ejército, para ocultar su secuestro y traslado a Tucumán, para ser torturado y posteriormente asesinado. La causa por la desaparición del soldado Cantos se ventila en el fuero judicial federal de Tucumán y están imputados militares como Jorge D’Amico y miembros del grupo de tareas local, entre ellos el cabecilla, Musa Azar Curi. Cantos fue visto por última vez en el centro de detención clandestino (CDC) Arsenal Miguel de Azcuénaga en Tucumán.

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