Garré criticó a Scioli por su política de seguridad

Afirmó que no hubo continuidad en el control de la policía

En una implícita embestida contra el gobernador Daniel Scioli, la ministra de Seguridad, Nilda Garré, criticó ayer la falta de continuidad en el control político sobre la policía bonaerense, y agregó que eso contribuye a que uniformados y delincuentes se hagan socios para el crimen.

"Si uno cree que la forma de solucionar el problema es una negociación con las fuerzas, sin asumir el problema, lamentablemente esa autonomía lleva a deformaciones muy grandes y contribuye a la prostitución y a la corrupción de algunos sectores de la fuerza", afirmó la ministra.

El ataque de Garré contra la política provincial se produjo un día después de haber sido confirmada por Cristina Kirchner en el gabinete y profundizó las diferencias que el gobierno nacional mantiene con el bonaerense sobre cómo abordar el problema de la seguridad pública, que fue el eje de la campaña electoral en la provincia. Hace dos semanas, Scioli hizo una concesión a la Casa Rosada y realizó cambios en la cúpula de la fuerza, considerados insuficientes por un sector del kirchnerismo.

Durante una entrevista radial, cuando le preguntaron a Garré por qué fracasaron planes para desterrar la corrupción policial, como los de León Arslanian y Juan Pablo Cafiero, ex ministros de Seguridad bonaerense, Garré respondió sin dudar: "Tanto a Juampi Cafiero, un amigo querido, como al doctor Arslanian, los vi hacer esfuerzos muy serios, pero no hubo continuidad en esas tareas donde se había avanzado. La continuidad está dada por tener la vocación irrenunciable de ejercer el control político de las fuerzas de seguridad", respondió Garré. Arslanian fue ministro dos veces en la provincia con Eduardo Duhalde y con Felipe Solá, y Cafiero lo fue con Solá.

Ambos antecedieron a Carlos Stornelli y al actual titular de esa área, Ricardo Casal. Esas conducciones dejaron de lado las políticas de Arslanian y Cafiero, lo que mereció que Scioli y Casal sufrieran constantes embates desde sectores del kirchnerismo.

No bastaron los cambios que imprimió Scioli la semana pasada, cuando relevó de su cargo al jefe de la policía bonaerense Juan Carlos Paggi y puso en su lugar a Hugo Matzkin. Además, hizo anuncios en la línea de imponer un mayor control civil sobre los uniformados.

Por ejemplo, lanzó la creación de policías municipales con acuerdo de los intendentes del conurbano y de una Policía Judicial, según los lineamientos de la Convergencia para la Democratización de la Justicia. Además, anunció la designación de funcionarios civiles por encima de la jefatura policial.

Se trata de las subsecretarías de Política Criminal y de Coordinación Operativa de Seguridad. Estas dos áreas estarían por encima del jefe de la policía y confirmarían la dirección civil de la fuerza, aunque se conocieron pocos detalles sobre quiénes las ocuparán y cuáles serán sus funciones.

En este escenario, Garré redobló sus críticas: "Si uno cree que la forma de solucionar el problema es una negociación con las fuerzas, sin asumir el problema, lamentablemente esa autonomía lleva a deformaciones muy grandes y contribuye a la prostitución y a la corrupción de algunos sectores de la fuerza".

"Es negativo porque cuando se tiene a un policía asociado, porque a veces no es que hace la vista gorda o libera la zona, sino que hay una sociedad directamente, entonces se ha destruido la función esencial de esta institución y se ha perjudicado la política de seguridad. Lo mas importante es darle una continuidad a una política para recuperar el control político de las fuerzas", remató.

Al ver la repercusión que habían tomado sus palabras, Garré buscó bajarles el tono. En su cuenta de Twitter publicó: "Mis anuncios de hoy por radio, en audio y texto, para disipar lecturas tendenciosas". Y a continuación pegó el cable de la agencia de noticias oficial Télam que destacaba el récord de incautación de drogas de este año y el anuncio de "refuerzos" para continuar con la lucha contra la droga. De Scioli, ni una palabra. También había algunos links a la nota radial donde al finalizar los casi 20 minutos de charla habló sobre Arslanian y Cafiero, ante una pregunta de los periodistas.

Durante la campaña electoral Scioli logró retener a Casal en su gabinete a pesar de las embestidas kirchneristas. Pero tras el triunfo electoral anunció cambios en busca de mayor apoyo político.

La apuesta es que el control ciudadano de las fuerzas impida que se transformen en cuerpos armados al servicio de la corrupción comunal en el conurbano, dotando de una estructura formal a un mecanismo informal de recaudación y connivencia entre intendentes y comisarios que, según se sospecha, se perpetúa desde hace décadas.

DIXIT

"Si uno cree que la solución al problema es una negociación con las fuerzas, esa autonomía contribuye a la prostitución y a la corrupción "

NILDA GARRÉ. Ministra de Seguridad .

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