La iniciativa de que algunos de esos puestos sean ocupados por agentes fue bien recibida por muchos vecinos, aunque también se advierten quejas. Por ejemplo, se reclama que la presencia de efectivos no es constante.
Así se desprende de una rueda de consultas realizada por este diario en cercanías de cinco de las ocho casillas que funcionan en la ciudad.
"Una tarde iba cruzando las vías de calle Juan Molina al 900, entre Sixto Laspiur y Malvinas, y un motochorro me robó la cartera a 50 metros de la garita policial, en la que incluso había un patrullero con dos oficiales a bordo. No se dieron ni cuenta y, cuando avisé, el delincuente ya se había escapado", contó Eva Fraizer, consultada mientras transitaba por ese mismo lugar.
Otros vecinos aseguraron que la presencia de efectivos en ese sector no es continua.
"Varias veces la garita queda desocupada y la verdad que la zona es peligrosa. De noche no se queda nadie, no me animo a cruzar sola", dijo Patricia Gavilán.
Agregó que la inseguridad también se percibe cerca de Blandengues.
"En ese lugar, como no hay custodia y aún no se abrió la calle, le robaron a mucha gente", comentó.
La ausencia de policías en determinados horarios también se hizo notar en el relato de Margarita Martín: "Cruzo al mediodía y a la tarde pero muchas veces no veo a nadie custodiando, mientras que en algunas ocasiones hay varios policías haciendo operativos de tránsito".
Días atrás, el comisario mayor Gustavo Maldonado señaló a este diario que esos puestos tienen actividad de 8 a 22 y que los oficiales que los ocupan tienen como tarea recorrer cada sector, en un radio de alrededor de 100 metros.
Un baño por favor. La garita ubicada en Alsina y Tres de Febrero no tiene baño y por eso permanece deshabitada la mayor parte del día. Al menos eso es lo que muchos policías explicaban a los vecinos.
"El problema es que desde que comenzó a funcionar como puesto nunca les arreglaron el baño, por lo cual los policías debían pedir permiso a los vecinos cada vez que necesitaban y éstos muchas veces les negaban el acceso. Pensábamos que iba a ser algo bueno, pero ahora no se ve presencia policial. A veces viene una chica a la tarde, pero la mayor parte del día la casilla está desocupada", sostuvo Oscar García, comerciante.
Otro vecino llamado José Ercoli aseguró que sólo un policía llamado Juan, de todos los que vigilaban el lugar, solía esperar al cierre de los negocios para dar por finalizado su trabajo.
"Desde que lo trasladaron, la casilla permanece deshabitada", afirmó.
Apenas a 300 metros de ese espacio, la opinión de los comerciantes y vecinos cambia radicalmente. La casilla policial de Sarmiento, casi Cerrito, es frecuentada por policías durante casi toda la jornada laboral.
"Suelen esperar que cierren todos los comercios de la cuadra para irse, además de que recorren el lugar de manera constante. Nunca hemos tenido problemas. La presencia de policías es continua y para todos resulta positiva", dijo Víctor Báez.
En las vías, pero mejor. Según lo manifestado por empleados ferroviarios y habitués del lugar, la actuación policial en la garita ubicada en cercanías de la Estación Sud, sobre calle Darwin, erradicó la presencia de delincuentes del sector.
"Desde que está la garita no se ve tanta gente merodeando por las noches. Antes era complicado, pero ahora es mucho más tranquilo. Conozco este lugar como pocos, incluso dormí durante varios años en los bancos de la estación, por lo que puedo asegurar que ahora es mucho más tranquilo", contó Jorge Rupel.
Similar fue la opinión de uno de los empleados de la estación.
"Está muy bueno tener a la policía cerca. Los mayores problemas se daban cuando había un boliche en calle Parchappe, pero desde que comenzó a funcionar la garita siempre hay algún policía dando vueltas. En este sector ha sido para bien, está mucho más tranquilo", dijo Rubén Basaul.
En Undiano al 900 los vecinos también manifestaron sentirse un poco más tranquilos, pero....
"La presencia es casi constante, andan caminando o en motos. Sin embargo en los últimos tiempos los robos continúan sucediendo", manifestó Rosa Alonso.
"Me parece muy bien que la policía esté en ese lugar porque ese paso ferroviario es el acceso al barrio", sostuvo María Ester Rando.
"El policía recorre bastante este tramo. La presencia policial viene bien al menos para intimidar", agregó José Hirsch.
Cuándo y por qué
El plan entró en vigencia en octubre del año pasado, pero había sido diagramado a principios de 2010 por el entonces jefe de la Policía Departamental, comisario mayor Héctor Abel Maggi.
La idea surgió con el fin de recuperar ese lote de espacios urbanos que separó, históricamente, al macrocentro de barrios como La Falda, Bella Vista, Villa Mitre, Noroeste, Colón y San Martín, para convertir las casillas ferroviarias en mini destacamentos capaces de albergar efectivos y mantener una comunicación directa con diferentes cuadrillas barriales.
La ubicación de esos puestos, además, permitiría la realización de operativos cerrojo ante hechos delictivos que pudieran ocurrir en el micro y macrocentro de la ciudad, coartando así cualquier posibilidad de fuga y sirviendo, a la par, como apoyatura para los móviles de cuadrículas.
Cada garita de seguridad debería contar con un efectivo policial entre las 8 y las 22.
Dónde están
* Alsina y Tres de Febrero
* Sarmiento al 900
* Brown y Montevideo
* Undiano 950
* Donado 950
* Juan Molina 950
* Darwin y Parchappe
* Corrientes al 500

Comentá la nota