El candidato a Intendente por el Frente para la Victoria Diego Garciarena habló, entre otras cosas, de su pasado en la UCR y remarcó que la imagen de la Presidenta se asemeja más al Yrigoyenismo que la de De Narváez. No obstante, también indagó en las internas del 14 de agosto, de la continuidad del proyecto nacional y de los afiches polémicos sobre el salario de algunas autoridades.
“No hubo aprietes”, dice Diego Garciarena. Uno de los cinco representantes que tendrá su sector en las elecciones primarias, abiertas, obligatorias y simultáneas del 14 de agosto. Rival de Juan Garivoto, Carlos Cheppi, José San Martín. La afirmación del concejal alude a la consulta de “el Retrato…” para saber si fue cierto, o no, que quisieron levantarle la postulación antes del cierre de listas.
“Hasta el final hubo conversaciones con el sector de Cheppi, también con el de Garivoto. No llegamos a un acuerdo porque no se estaban reconociendo los trabajos de cada uno. No hubo ni margen ni mucha voluntad para acordar. Nuestro planteo era que primeros debíamos discutir la política y en segundo lugar el armado de la lista que fuera equitativa para todos los sectores”, aclaró, para evitar cualquier malentendido.
Al compás de la movida campaña electoral, reflexionó sobre la cantidad de oponentes en las primarias. “Todos los que se presentan son legítimos aspirantes a representar al Frente para la Victoria. Me da la sensación que va a estar muy fortalecida la organización y es una de las pocas que no tiene candidatos únicos. No tengo dudas que el que gane acá será el próximo Intendente”, deslizó con autoridad, confiado.
“El partido de Pulti ya estaba debilitado desde las últimas elecciones”, disparó tras recordar los números del 2009, cuando se renovó la mitad del Concejo Deliberante. “Acción Marplatense no llegó al piso del 8.33% que necesitaba para meter concejales. Los obtuvo con la “Lista sábana” junto a Néstor Kirchner y Daniel Scioli”, expresó claramente, argumentando su afirmación.
En su boleta figura Daniela Castro, la primera trans de la provincia de Buenos Aires en lograr ver reflejada su identidad en el documento. Su nombramiento levantó voces encontradas, algunos a favor y otros poniendo el tema bajo sospecha. Por eso respondió corto y sintético. “Con ella veníamos hablando hace mucho tiempo y creo que sería discriminatorio elegir a la gente por su condición sexual o género. Lo hicimos porque tiene un pensamiento totalmente compatible y coherente con nosotros. Nos jerarquiza mucho a todos. No es para nada un oportunismo político”, remarcó en pos de defender a su compañera.
Sus ojos en Garivoto y Cheppi
Carlos Cheppi fue secretario de Agricultura de la Nación. A ciencia cierta, muchos no lo conocían hasta que comenzó a empapelar la ciudad con sus fiches postulándose a Intendente. Pero no quiso entrar en ninguna polémica por eso. “No me voy a subir a ninguna pelea entre compañeros del mismo espacio político. La verdad es que nos vamos a encolumnar detrás de quien gane. En este caso, los demás atrás nuestro. Hay que tener en claro que le tenemos que ganar a Pulti”, indicó.
“Juan es un hombre muy valioso y querido, porque lo respeto mucho. Está compitiendo, al igual que yo. Pero en términos personales, nunca hablaré mal de él”, confió brevemente.
Ley contra la trata de personas y prohibición del “Rubro 59”
La decisión de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, cayó muy bien en la persona de Garciarena. Uno de los pioneros a la hora de criticar las ofertas sexuales en la ciudad recordó que “antes que nosotros asumiéramos Juan Domingo Fernández había planteado un proyecto para eliminar el Rubro 41 (N. del R: en nuestra ciudad se lo conoce así) y luego, conjuntamente con Carlos Katz, fuimos confirmantes de otro proyecto en el mismo sentido y nunca AM tuvo voluntad política de tratarlo. Permanentemente evitó el debate, como así también que llegue al Recinto de Sesiones. Sinceramente, lo que hace Cristina es llevar a la práctica lo que dice”.
Su acercamiento con Gabriel Mariotto
“Mariotto no nos fortalece mediáticamente, sí políticamente porque es el referente de nuestro espacio a nivel provincial. Lo conocemos mucho antes de cualquier candidatura. Vino muchas veces a participar con nosotros de actividades en la ciudad y lo seguirá haciendo. Es un dirigente joven e importante, un compañero con el que siempre contamos”, dijo.
Al mismo tiempo, entró en escena la ley de medios impulsada desde el Gobierno Nacional y su posterior opinión sobre el multimedio de la ciudad. “En realidad no es una crítica hacia ellos (N. del R: por el Grupo que dirige Florencio Aldrey Iglesias), se la hacemos a la política. Los dirigentes son los responsables de la situación. Porque el que permite que un empresario tenga poder es el político”, confesó.
Allí reafirmó: “Las convicciones no se modifican por una cuestión electoral. Estamos convencidos de lo que estamos haciendo”. Para luego contestar: “Por ahí a algunos le molesta que nosotros hemos planteado, durante la campaña, lo que pensamos sobre la actualidad de la ciudad”.
Su visión crítica del radicalismo
“El radicalismo fue pensando de manera distinta, no yo”, entendió. Su alejamiento de esa fuerza en el 2003, cuando “nos sacaron del padrón por apoyar a Néstor”, contó, le hizo creer que ese sector fue perdiendo la esencia.
Y así lo entiende: “Una cosa es el partido y otra es el radicalismo. Son muy diferentes. Y digo algo. En el 2007, para enfrentar a Cristina, pusieron a Roberto Lavagna como candidato a Presidente y, ahora, a Francisco De Narváez para que gobierne la Provincia. Ninguno de los dos tiene algo que ver con la doctrina de la UCR. Obviamente que me duele eso”.
Contraponiendo esa ideología que están queriendo imponer ahora, mezclándose con la derecha, explicó que “este gobierno tiene mucho más que ver con el Yrigoyenismo que De Narváez. No reniego de mis orígenes, porque sigo teniendo un pensamiento radical. Lo que creo es que este proyecto nacional se asemeja mucho más a los postulados del radicalismo que muchas actitudes del mismo partido. Por eso creo que hay muchísimos que van a votar por este gobierno. Que se sienten más identificados con la Presidenta que con él, no tengo dudas”.
“Existen radicales en todas las listas. Eso indica que no han sabido contener a su gente”, cerró ese diálogo.
La amplitud y la continuidad del Proyecto Nacional
Si hace un tiempo largo le hubiesen vaticinado que Amado Boudou iba ser el candidato a Vicepresidente de CFK posiblemente lo habría sorprendido. Pero ahora no, al contrario. “Esa fue una decisión muy importante”, proclamó. “Además tiene un mensaje implícito. La Presidenta está diciendo que no se puede construir un Movimiento Nacional con un solo partido. Porque es insuficiente. El peronismo es el eje central del armado, pero hay de todo”, añadió.
Su opinión de los afiches polémicos.
Hace algunos días aparecieron en la ciudad carteles que indicaban los salarios de algunas autoridades municipales. Cifras por demás onerosas, que vinculaban al Intendente y otros integrantes del ejecutivo. El concejal sentó opinión y fue directo: “No me gustan las campañas anónimas. Lo deberían haber firmado, porque así descalifica a la política. Hay que marcar posiciones, pero no éstas”.
En consecuencia, si están bien o no los sueldos que perciben tomó protagonismo: “Hace dos años, discutimos el tema de la antigüedad y yo me opuse fervientemente. Los cargos deben regirse por la periodicidad de la gestión. No pienso decir si lo que ganan es correcto o no. Sin embargo, creo que deben ser razonables”.













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