El presidente de Federación Agraria de nuestra ciudad, Luis García, brindo un panorama de la situación agraria a nivel local analizando paralelamente la decisión del gobernador de la Provincia de Buenos Aires respecto de la emergencia agropecuaria para el sector.
Seguidamente se refirió a la situación general al interior de la Provincia: “En agosto tuvimos lluvias que nos dejaron muy mal, en general la situación del sector es preocupante hubo muchísimas pérdidas, hay kilómetros de alambrado que hay que reponerlos porque se han roto, estamos con problemas para la cosecha gruesa, y en la chacra de papa estamos sin posibilidades de preparar la tierra para sembrar y ya estamos en la época", consideró García en diálogo con el programa Marca Registrada, de la AM 1140.
Sobre el aumento en el precio de la papa
En su carácter de productor papero Luís García sostuvo que el aumento registrado obedece en primer lugar a un problema de oferta y demanda “desde mediados del cultivo decíamos que no iba ser de muy buena cosecha a punto tal que los semilleros fue muy baja y no hay la semilla que se necesita para volver a sembrar”.
A continuación se refirió a la comercialización y la intermediación “no quiero atacar a nadie y es cierto que la papa aumentó, pero me gustaría que se reconozca la influencia de la intermediación porque en algunos lados se vende a 10 pesos el kilo de papa, por lo que la bolsa se pagaría 250 pesos cuando en realidad el productor la vende a 50 pesos”.
“Si el productor papero hace una buena diferencia vendiendo a 50 pesos me quiero imaginar que el que no pone nada porque la paga al contado hace una buena diferencia, porque gana cuatro veces mas que el productor”, continuó diciendo.
Emergencia agropecuaria en la provincia
Sobre este punto García sostuvo reconocer las consecuencias de varias emergencias agropecuarias declaradas a lo largo de los años “en este caso creo que lo único que estamos logrando es prorrogar el pago de un impuesto que en el mejor de los casos se va a estirar 180 días y nos vamos a encontrar que tenemos que pagarlo con el agravante de que perdemos la bonificación por buen cumplimiento” y añadió “es un salvavidas de plomo, si no hay otra ayuda efectiva realmente para aquel que perdió su cosecha o terneros y porcinos no sirve, las ayudas tienen que ser reales, esto es un paliativo momentáneo que a largo plazo se vuelve en contra del productor”.
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