El objetivo de la medida es avanzar en el control de esta patología a nivel nacional. Hay 18 millones de dosis.
“Las hepatitis virales son un problema de salud pública en todo el mundo”, aseguró el viceministro de Salud de la Nación, Máximo Diosque, al tiempo que consideró que “debido a la incidencia que tiene la hepatitis B en los adultos y a la alta eficacia de la vacuna para su prevención, con esta importante estrategia queremos evitar que más personas se enfermen o sufran complicaciones en su salud por esta causa”.
Por su parte, la responsable del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles de la cartera sanitaria nacional, Carla Vizzotti, explicó que “todos los menores de 20 años deben estar vacunados por Calendario, pero como vemos nuevas infecciones entre los 20 y 60 años, le pedimos a los adultos que se apliquen las tres dosis que se requieren para generar defensas, el primer día, al mes y a los 6 meses. Ése es el intervalo mínimo, aunque lo importante es completar el esquema”, e hizo hincapié en que “no se requiere orden médica”.
El Ministerio de Salud de la Nación cuenta con 6 millones de esquemas (18 millones de dosis), que ya se comenzaron a distribuir a las provincias, para aplicar a toda la población.
Grupos de riesgo
Asimismo, se realizarán acciones intensivas para que quienes se encuentren dentro de los grupos de riesgo (trabajadores de la salud, hemodializados, politransfundidos, personas privadas de la libertad, personal carcelario, hombres que tienen sexo con otros hombres, heterosexuales no monogámicos, adictos endovenosos, personas con vih sida, y convivientes y parejas sexuales de portadores de hepatitis B) se vacunen.
La hepatitis B, una inflamación del hígado causada por un virus, se transmite a través del contacto con la sangre, por relaciones sexuales no protegidas, por medio de la madre infectada al hijo durante el embarazo o por uso de drogas endovenosas, entre otras. Ésta puede provocar daños en el hígado (cirrosis) o cáncer de hígado. l

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