El servicio se había suspendido ocho meses atrás porque se necesitó usar esas camas para otros pacientes. Con el nuevo espacio, evitarán que viajen todos los días para cuidar a sus hijos.
Por eso, el Hospital Luisa Cravena de Gandulfo de Lomas de Zamora ya comenzó las obras para que las madres de los pacientes que tienen prolongadas internaciones puedan quedarse en la institución sin necesidad de viajar todos los días, por una cuestión de comodidad, pero también de costos.
Con capacidad para ocho madres que contarán con camas, baño, cocina y sala de estar amplia, el hospital recuperará un servicio que perdió hace más de ocho meses, cuando las consultas desbordaron las instalaciones y la antigüa casa de madres tuvo que convertirse en el sector de ginecología, sobre todo para internaciones por tumores.
“El espacio está orientado para la mamás de chicos que permanecen en el área de neonatología o pediatría, dónde se termina de recuperar el niño después de un mes. En estos servicios, las internaciones son las más prolongadas”, señaló la directora asociada, Mónica Malchiodi.
Con fondos propios del hospital, las obras ya comenzaron en el primer piso del Gandulfo y estiman que estarán listas antes de fin de año. “Es algo muy necesario, porque el Gandulfo es el único hospital para más de un millón de habitantes y un 30 % de nuestros pacientes son de Almirante Brown.
Entonces, debemos cubrir todas las necesidades. Lo que se implementa hoy es incorporar a la familia para no romper los vínculos y fomentar ‘la mamá canguro’, con el niño en contacto directo con el pecho de la madre”, agregó Malchiodi.
Pero esta no es la única obra que lleva adelante el centro de salud. También se está construyendo un lugar para los residentes, un comedor y una recepción.
Los espacios recientemente inaugurados fueron el Auditorio con capacidad para 200 personas, un comedor amplio, otra recepción y una plaza con una fuente. Malchiodi resumió: “Lo que hicimos fue mezclar lo científico con lo soñado. Que la persona pueda esperar en un lugar cálido”.
En honor a Luisa Cravena de Gandulfo
Los alumnos de la Escuela N° 25 Leandro N. Alem, ubicada en la calle El Zorzal al 2700, pusieron nombre a seis de sus aulas en honor a “Las mujeres del Bicentenario”.
Una de las honradas fue Luisa Cravena de Gandulfo, cuya placa quedó exhibida en una de las puertas. En el interior del salón, se expusieron maquetas elaboradas por los estudiantes sobre el hospital: cómo era, cómo es y cómo lo imaginan en un futuro.
En 1903, Lomas necesitaba un hospital, su población había aumentado de manera considerable. Luisa Cravena de Gandulfo fue quien donó a la Municipalidad su terreno con frente a la calle Balcarce, para que allí se construyera el centro médico tan necesario para los lomenses.
Entonces, un grupo de vecinos formó una comisión para la construcción del edificio. El 15 de junio de 1902, se colocó la piedra fundamental y el 5 de julio 1906 se habilitó el entonces llamado “hospital de caridad”.
Nueve años después, por resolución oficial del Municipio, la institución pasó a llamarse “Luisa C. de Gandulfo”, como reconocimiento a las valiosas y reiteradas donaciones de aquella mujer.
El Oñativia sigue los pasos
El Hospital Dr. Arturo Oñativia, de Rafael Calzada, Almirante Brown, también se encuentra en construcción para poder tener una casa que albergue a las mamás de bebés prematuros que no cuenten con el dinero para viajar todos los días.
La inauguración, estimada para diciembre, ayudará a mejorar el servicio de neonatología y pediatría. Durante el tratamiento de los chicos, las mujeres reciben un entrenamiento relacionado con la lactancia y la alimentación.
El nuevo sector contará con un comedor diario, cocina, sala de estar y habitaciones. Tendrá capacidad para seis huéspedes, que recibirán apoyo de los profesionales relacionados a la psicología, psicopedagogía y asistencia social.
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