Así, el reelecto intendente de San Vicente del Frente para la Victoria, Daniel Di Sabatino, defendió su desempeño en los comicios del domingo y descargó contra los que objetan que el 42 por ciento de los votos era un guarismo escaso, por debajo de la media de los distritos de la zona.
Con un 42 por ciento de los votos, el jefe comunal de San Vicente, Daniel Di Sabatino, se impuso sobre sus competidores, y lejos de mostrarse afectado por ser uno de los intendentes de la región que menor cantidad de votos alcanzó, se manifestó satisfecho y atribuyó los resultados a una fuerte consolidación política del duhaldismo en esas tierras.
Es que desde las filas del expresidente y excandidato a presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, se postuló allí su antecesora, Brígida Malacrida de Arcuri, a cuyo esposo, Antonio Arcuri, él le ganó en los comicios del 2007 por una diferencia mínima de 67 votos.
Ahora, cuatro años después, se impuso por una diferencia de más de 6 mil votos a la candidata a intendenta del duhaldismo, la edil Silvia Fernández.
“Nuestra realidad es absolutamente distinta en comparación con la de otros distritos de la región, en nuestro caso insisto con que hubo un tiempo muy fuerte, un gobierno que marcó su propia impronta a lo largo de 12 años y que no podemos olvidar que forma parte del pueblo más duhaldista del país”, evaluó en diálogo con Info Región.
Según precisó, en San Vicente Eduardo Duhalde obtuvo el 18 por ciento de los votos, cifra que triplica a la media general –que alcanza el 6 por ciento-, y el hecho de que sea de Lomas no es una razón para que allí, en donde posee una casaquinta que visita con regularidad, no tenga una performance electoral superior que la del distrito que lo vio surgir.
Pero no sólo el liderazgo del duhaldismo en su comuna es uno de los motivos de justificación del magro desempeño electoral, también lo es el que en el distrito hay una fuerza tan poderosa –en términos electorales y de convocatoria a la gente- como el vecinalismo, que llevó como aspirante a la intendencia a Julio Goya, y que quedó tercero, a menos de un punto de diferencia de Fernández, que rondó un 18 por ciento.
“No cabe dudas que todo el tiempo este de poner palos en la rueda, de situaciones que a uno le cuestan un montón resolver -el doble de lo que le cuesta a otros colegas intendentes que tienen un Concejo que acompaña- yo trabajé con tres concejales, durante dos años, y con seis en los últimos dos, dentro de un Concejo de 16, en donde los oposito res siempre se opusieron, y por eso nuestro panorama es muy difícil”, analizó.
Sumado a las dificultades de administrar un hospital municipal que se lleva el 40 por ciento de los recursos municipales, a no contar con la presidencia del Concejo Deliberante y al gobernar desde hace casi dos años con el mismo presupuesto, consideró que “es un combo” el conjunto de estas situaciones, y a ellas se debe su performance.
Concluidos los comicios y llegada la hora de seguir trabajando, para Di Sabatino es “enorme la responsabilidad” que le compete no sólo a él sino también a los demás dirigentes, tanto aquellos que han ingresado concejales al cuerpo deliberativo como aquellos que no, pero que siguen en funciones.
“La oposición tiene quizás el mayor desafío de estos tiempos que es encontrar un mensaje de consenso, de unidad, de búsqueda de proyectos comunes, porque yo lo estoy proponiendo desde siempre y lo ratifico ahora, ya se lo he pedido hoy al doctor Goya cuando me llamó esta mañana para felicitarme, y también lo hablé con la compañera Graciela Costa que ya antes de ahora me ha manifestado su voluntad de acompañar lo que viene, por lo tanto confío en que esto se ratifique”, expresó.
Consultado sobre modificaciones de Gabinete para los próximos cuatro años, admitió que “siempre existe esa posibilidad”, pero que no se debe a una disconformidad por el desempeño de alguno de ellos sino a la necesidad propia de replantearse cuál será la táctica a poner en juego en su próximo mandato.
“Tengo un gran equipo de trabajo, con hombres y mujeres muy preparados que han tenido la templanza necesaria para soportar duros tiempos que nosotros tuvimos en lo local, por lo tanto si bien tengo algunas definiciones todavía voy a plantearme una estrategia para los próximos cuatro años que se va a definir en estos días”, informó.
Contento con el desempeño alcanzado en las urnas y tras consolidarse en el Poder, afirmó que uno de los objetivos más importantes será lograr que no haya una “masa homogénea” de concejales que representen a la oposición, sino que “desde la diversidad” se puedan construir propuestas para la comuna.
Reiteró que el peronismo “está acá” y reiteró la mentada frase peronista: el que gana conduce y el que pierde acompaña.
“Hay una sólida construcción política que incluye a todos aquellos que tenemos esa misma visión que es lo que generaron Néstor y Cristina a nivel nacional, y el acompañamiento de Daniel Scioli en la Provincia, con una gran amplitud desde lo social y desde la inclusión”, concluyó.





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