La ganadería pasó un invierno en óptimas condiciones en el centro provincial

SAENZ PEÑA (Agencia) - La ganadería, a pesar de las últimas heladas, está pasando el invierno en óptimas condiciones “como desde hace muchos años no sucedía”, esperando los productores que en la primavera se sucedan lluvias que permitan la recuperación de las pasturas.

“En el campo la campaña no está asegurada hasta que no se concluye la cosecha o se logra comercializar el ganado sin inconvenientes”, advierten desde la Sociedad Rural de Sáenz Peña, conscientes de que el comportamiento del clima en el Chaco no asegura el año de producción.

“Este es un año en el que el clima nos permitió un respiro después de una extensa etapa de seca que causó grandes pérdidas en el rodeo de la zona. Si bien no se registran lluvias desde hace poco más de un mes, los registros de otoño aún aportan agua para los animales. Las pasturas fueron las que se resintieron con las últimas heladas que nos sorprendieron por lo extensas y fuertes que fueron”, comenta el presidente de la Sociedad Rural de Sáenz Peña, Mario Fogar.

El productor que como muchos otros se demuestra animado por el buen momento que tiene la ganadería, destaca que “los animales están pasando el invierno sin inconvenientes, con buenas pariciones y precios positivos en el mercado local”. Igualmente, como buen chaqueño acostumbrado a que el clima no tiene un comportamiento seguro, anhela que “la primavera traiga lluvias para recuperar el perfil de humedad de los primeros centímetros del suelo para asegurar la campaña”.

Sorpresa por las heladas

“La sorpresa de este invierno, que es bastante benévolo en comparación a otros años, fue la última ola de frío que registró varios días de heladas con cuatro y cinco grados bajo cero. Con esa temperatura los brotes de pasturas naturales o implantadas se quemaron, pero como aún el suelo mantiene humedad a unos centímetros de la superficie, con los primeros calores nuevamente esas plantas van a reaccionar”, considera el presidente de la rural de Sáenz Peña.

Observando más allá de la ganadería, el dirigente rural entiende que “las últimas heladas causaron daños importantes en la agricultura”. “Los días de intenso frío provocaron perjuicios en lotes de trigo de productores de la zona, como así también en los cultivos de girasol. En el caso de la gramínea ya no existe posibilidad de recupero, mientras que los productores que apostaron a la oleaginosa deberán hacer resiembra siempre que la humedad lo permita”, analizó.

“Son los riesgos del campo; el productor no tiene nada asegurado hasta que no cosecha o, en el caso de los ganaderos, hasta que no vende sus animales. Puede venir todo muy bien, pero hasta que no comercialicemos el producto de nuestro trabajo no podemos asegurar que el año fue bueno”, considera Mario Fogar.

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